Iberia y British mejoraron resultados en primeras cuentas unidas
Pese a que el precio del petróleo sigue siendo "el gran desafío" para las aerolíneas, el consejero delegado de IAG, Willie Walsh, confía en que el resultado de este año tenga un "crecimiento significativo" este año.
Las primeras cuentas juntos dio para pocas alegrías, pero al menos IAG (el resultado de la fusión de Iberia y British Airways) consiguió reducir las pérdidas a la mitad en el primer trimestre de este año respecto al pésimo resultado del mismo trimestre del año anterior. Y eso a pesar de que el costo unitario del combustible aumentó un 20% y ese capítulo supone algo más el 30% del total de gastos operativos.
IAG informó que el primer trimestre del año (tradicionalmente, el peor para las aerolíneas) registró pérdidas operativas de 102 millones de euros (que serían de 65 millones si se excluyen los 21 primeros días de enero de Iberia, antes de la fusión efectiva) frente a los 238 de un año antes, y un resultado antes de impuestos negativo de 47 millones frente a los 273 del mismo periodo de 2010. Gracias a los créditos fiscales, IAG se apunta una ganancia neta de 33 millones (pérdidas netas de 243 en 2010).
Pese a que el precio del petróleo sigue siendo "el gran desafío" para las aerolíneas, el consejero delegado de IAG, Willie Walsh, confía en que el resultado de este año tenga un "crecimiento significativo" este año. En 2010 hubiesen ganado juntas unos 100 millones, según las cuentas proforma publicadas en febrero. "Es difícil decir si el precio del petróleo se va a estabilizar", comentó Walsh en conversación telefónica con referencia a la fuerte caída que experimentó el crudo el día anterior. El gasto total en combustible para 2011 ascenderá a unos 5.200 millones, 100 millones más de los previstos inicialmente.
La mejora del tráfico de pasajeros, sobre todo en la clase business, conllevó un aumento de los ingresos del 15,4% y del ingreso por pasajero-kilómetro (yield) del 8,8%. El primer ejecutivo de IAG confía para mejorar los resultados en que se despejen las incertidumbres económicas y en los posibles efectos de los buenos datos de empleo de EE.UU.




