Mercados aplaudieron que China permita al yuan volver a apreciarse
Tras fijar el banco central el valor de referencia entre las dos divisas -algo que hace a diario-, el yuan se apreció un 0,45%, hasta 6,79 unidades por dólar.
Pekín desactivó, de momento, las presiones internacionales sobre el valor de su moneda. Y de paso relajó la tensión en los mercados. El yuan o renminbi -literalmente, "la moneda del pueblo"- experimentó ayer su mayor subida con respecto al dólar desde julio de 2005, marcando su cotización más alta desde 1993. Eso envió una clara señal a mercados y Gobiernos extranjeros de que el anclaje con el billete verde, impuesto por Pekín en 2008 para hacer frente a la crisis económica global, ha llegado a su fin.
Tras fijar el banco central el valor de referencia entre las dos divisas -algo que hace a diario-, el yuan se apreció un 0,45%, hasta 6,79 unidades por dólar. Esa pequeña subida tiene enorme trascendencia: supone un movimiento táctico con vistas al próximo G-20 y bastó para que la mecha de las subidas prendiera en las Bolsas asiáticas y se extendiera hasta las europeas y americanas, pese a que Wall Street cerró finalmente a la baja..
El supervisor bancario chino dejó bien claro que seguirá manteniendo un control estricto sobre la evolución de su moneda, y, como muestra, el banco central estableció la paridad central entre ambas divisas -es decir, el punto alrededor del cual el yuan puede oscilar un 0,5%- en torno al cierre del viernes pasado, 6,82 yuanes por dólar.
Pekín anunció el sábado por sorpresa que permitirá una mayor oscilación del renminbi, pero el domingo descartó una fuerte y rápida apreciación porque, según dijo -repitiendo la posición oficial desde hace tiempo-, su valor no está lejos del que considera que le corresponde.




