Contradicción en EE.UU.: pese a dichos de Trump, Pentágono reconoce escasez de municiones tras guerra con Irán
Un informe del Pentágono confirmó una falta de municiones en los inventarios estratégicos de EE.UU. tras la operación contra Irán y detalló los daños sufridos por sus fuerzas.

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Un informe del Pentágono confirmó un problema que durante meses había sido negado públicamente por la administración de Donald Trump: Estados Unidos enfrenta una escasez de municiones luego del intenso uso de armamento durante la guerra con Irán.
El documento, publicado este lunes 14 de septiembre por el inspector general del Departamento de Defensa, advierte que la operación estadounidense provocó un fuerte desgaste de las reservas estratégicas y expuso dificultades en la industria encargada de reponerlas.
“Los gastos en municiones durante la operación Furia Épica provocaron una escasez en los inventarios estratégicos y revelaron cuellos de botella en las industrias responsables de la reposición de las municiones”, señala el reporte.
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Trump había negado problemas con las reservas
La revelación contrasta con las declaraciones realizadas durante los últimos meses por el gobierno estadounidense. En junio, tras publicaciones que aseguraban que Washington estaba restringiendo el uso de algunos misiles, especialmente interceptores, la administración Trump descartó que existiera un problema de abastecimiento.
El propio presidente Donald Trump sostuvo entonces que Estados Unidos disponía “de cantidades enormes de municiones”. A comienzos de septiembre volvió a referirse al tema y afirmó que el país contaba con “cantidades prácticamente ilimitadas de municiones”.
El informe, sin embargo, reconoce que el consumo de armamento durante la operación generó dificultades para mantener los niveles de reserva. Al mismo tiempo, el documento destaca las medidas implementadas por el Departamento de Defensa para acelerar la fabricación y reposición de las municiones utilizadas.
La ofensiva también tuvo consecuencias sobre la infraestructura militar estadounidense en Medio Oriente. Según el reporte, los ataques iraníes provocaron daños y destrucción en cientos de edificios e instalaciones ubicados en bases de Estados Unidos en Kuwait, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Omán y Jordania.
En el balance de las pérdidas sufridas por las fuerzas estadounidenses, aparecen cuatro aviones F-15 destruidos, un F-35 dañado y siete aeronaves cisterna KC-135 dañadas o destruidas. A esto se suma la destrucción de hasta 30 drones de ataque MQ-9 Reaper, además de otros equipos militares afectados durante los enfrentamientos.
El Pentágono calcula que más de 50.000 militares estadounidenses participaron en el conflicto en el Golfo.

Juan Carlos Castillo
Periodista chileno y editor web de ADN.CL, especializado en contingencia nacional, fútbol, anime y lucha...




