Fiesta del trato directo: municipios chilenos gastan más de $5.200 millones en eventos masivos sin licitación
El Consejo para la Transparencia y la firma Unholster pusieron la lupa sobre el sistemático abuso del mecanismo de contratación a dedo.


Una investigación expuso cómo múltiples municipalidades del país eluden el sistema de licitaciones públicas para financiar festivales masivos, saltándose lo mecanismos de control.
El informe del Consejo para la Transparencia destapó que las administraciones locales recurren frecuentemente al excepcional trato directo. Para justificar estos desembolsos millonarios, los municipios argumentan dudosas causales de urgencia o imprevistos, estirando los límites legales de compras públicas, informa un reportaje de T13.
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Las cifras de esta práctica evidencian un crecimiento descontrolado del gasto municipal. En los últimos dos años y medio, las comunas han desembolsado cerca de 5.286 millones de pesos bajo esta polémica modalidad de emergencia. Solo en 2024, se pagaron más de 1.570 millones de pesos para producir fiestas tradicionales, mientras que la firma Unholster reveló que este gasto creció un alarmante 51% durante el primer semestre del 2026.
Los municipios bajo la lupa por millonarios festivales
Durante el año 2024, la comuna de Coyhaique lideró el gasto nacional tras autorizar un pago único directo de 270 millones de pesos para su festival de verano. En el listado le siguió Quillota, con un desembolso superior a los 208 millones de pesos para su Expo. Más atrás se ubicó San Fernando, que destinó más de 192 millones de pesos para eventos masivos sin licitación, incluyendo el “Tren Cultural”.
La tendencia continuó expandiéndose en los periodos posteriores. En 2025, la municipalidad de Cañete encabezó los tratos directos al destinar más de 335 millones de pesos a su feria agrícola, escudándose en la entrega tardía de presupuestos estatales. En tanto, la comuna de Laja batió récords en 2026, pagando 357 millones de pesos por el festival “Vive Laja”, contrato que la Contraloría declaró ilegal ordenando abrir un sumario.
El peligro de eludir el control público
La fiscalización desnudó un patrón donde las municipalidades publican licitaciones con plazos extremadamente acotados o las declaran desiertas bajo tecnicismos para forzar el trato directo.
Alcaldes justifican estas acciones señalando que la falta de tiempo les impediría ejecutar los recursos fiscales asignados. Sin embargo, la ley recalca que las fiestas de larga data son eventos totalmente planificables y no constituyen imprevistos legales.
El abuso de este mecanismo representa un grave riesgo fiscal por la falta de competencia y el débil control. Aunque en el reporte no se acreditaron conflictos de interés, expertos advierten que eludir el escrutinio público abre flancos evidentes para la corrupción y desvío de fondos.
Ante la crisis, Contraloría ha ordenado sumarios para sancionar administrativamente a los alcaldes que utilicen fondos de emergencia para espectáculos.

Mario Vergara
Editor general del área digital de Radio ADN. Enfocado en cobertura política y contingencia internacional....




