Cambio de hora 2026 en Chile: qué le pasa al cuerpo al perder 60 minutos de sueño y cómo prepararse desde ahora
Especialistas explican cómo enfrentar el ajuste del reloj y qué medidas adoptar para reducir cansancio, irritabilidad y desajustes del descanso ahora que se entra al horario de verano.

Kinga Krzeminska

El cambio de hora 2026 en Chile se concretará durante la noche del sábado 5 de septiembre, cuando los relojes deberán adelantarse 60 minutos en gran parte del país. Al marcar las 23:59 horas, pasarán directamente a la 01:00 del domingo 6, dando inicio al horario de verano y provocando la pérdida de una hora de sueño.
El ajuste puede traducirse durante los días posteriores en cansancio, dificultades para despertar, irritabilidad y problemas de concentración. Luz María de Costa-Nora, jefa de Atenciones Terapéuticas de Fundación CENFA, explica que “para el reloj son solamente 60 minutos, pero para el cuerpo y la mente significa modificar de manera abrupta una rutina que venía repitiéndose durante meses”.
Por su parte, Rocío Zúñiga Tapia, académica de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, advierte que el organismo no necesariamente asimila el cambio de inmediato. Esto ocurre porque la melatonina, hormona relacionada con la inducción del sueño, comienza a liberarse cuando oscurece, por lo que acostarse “antes” según el nuevo horario puede no coincidir con esa señal biológica.
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Cambio de hora 2026: cómo preparar al cuerpo antes de adelantar el reloj
Ambas especialistas coinciden en que la adaptación debería comenzar antes del sábado. CENFA recomienda adelantar progresivamente entre 10 y 15 minutos los horarios de comida, descanso y despertar, además de reducir el uso de pantallas durante la noche y buscar exposición a luz natural en las primeras horas de la jornada.
Zúñiga también aconseja adelantar la hora ir a la cama y exponerse entre 10 y 15 minutos a luz natural matinal. Asimismo, plantea mantener horarios estables de alimentación y moderar las salidas nocturnas, especialmente considerando que el ajuste ocurre a pocas semanas de Fiestas Patrias.
La académica agrega que niños, adolescentes y adultos mayores pueden necesitar mayor tiempo de adaptación. En escolares, el desajuste puede reflejarse en somnolencia e irritabilidad, mientras que las personas mayores suelen requerir más días para normalizar su ciclo sueño-vigilia.
Desde CENFA también advierten que el cansancio puede afectar las relaciones cotidianas. “Una persona cansada puede reaccionar con menos paciencia o sentirse sobrepasada con mayor facilidad”, explica de Costa-Nora, quien recomienda reducir las exigencias durante los primeros días y respetar los distintos ritmos de adaptación.
Javier Méndez
Redactor en Radio ADN desde 2023. Antes en La Tercera (Culto). Especialista SEO, formado en la Universidad...




