VIDEO. Polémica por arriendo en TVN: el canal estatal mantiene bajo reserva contrato con exsocio del jefe de comunicaciones del gobierno
Pedro Ramírez, director de Ciper, comentó en país ADN que pese a recibir fondos públicos, la estación televisiva se escuda en secreto comercial para no mostrar los contratos.
Pedro Ramírez, director del medio independiente CIPER, abordó en conversación con País ADN la reciente investigación periodística sobre el canal público estatal. El foco de la controversia está en el arriendo de uno de los estudios de Televisión Nacional de Chile (TVN) a una productora privada para la realización de un nuevo programa televisivo llamado “Próceres”. Este caso ha reabierto el debate sobre la transparencia de las operaciones comerciales de las empresas públicas en el país.
De acuerdo con la indagación de CIPER, la productora Porcel TV, de propiedad del realizador Leonardo Prieto, cerró un trato con la estación estatal para utilizar sus dependencias. Pese a tratarse de un canal que se financia permanentemente con capitales públicos, la administración de TVN ha decidido mantener bajo reserva los términos y los montos involucrados en dicho contrato de arriendo. La estación argumenta que la confidencialidad es un elemento clave de su “secreto comercial” para competir en el mercado televisivo.
Red de vínculos políticos y comerciales
La controversia adquiere mayor relevancia debido a las estrechas conexiones políticas del propietario de la productora. Según detalló Ramírez en la entrevista, Leonardo Prieto es cónyuge de la diputada del Partido Republicano Macarena Santelices. Además, Prieto mantuvo hasta marzo de este año una sociedad comercial activa con Felipe Costaval, quien actualmente ejerce como el jefe de las comunicaciones del gobierno y ha sido históricamente un hombre de extrema confianza del Presidente José Antonio Kast. Costaval dejó su participación en dicha sociedad comercial justamente para asumir su cargo público libre de amarras de esta índole.
Revisa también:
A esta red de relaciones se suma un vínculo directo con el presidente del directorio de TVN, Patricio Dussaillant. Ramírez recordó que el propio Costaval ha admitido de manera pública que conoce a Dussaillant desde el año 2001, cuando este último dirigía la Escuela de Periodismo de la Universidad de los Andes. En aquella oportunidad, Dussaillant favoreció a Costaval permitiéndole cursar la carrera de periodismo a pesar de que no cumplía con los requisitos de puntaje de la Prueba de Aptitud Académica vigente en la época.
El debate sobre los estándares de transparencia
Desde CIPER aclararon que la publicación de este reportaje no constituye una denuncia de carácter delictivo ni una acusación legal contra los involucrados . Pedro Ramírez explicó que comprenden que TVN, bajo el marco normativo actual, no está obligada por la Ley de Transparencia debido a su naturaleza de empresa pública que compite en el mercado libre. Sin embargo, el director del medio de investigación insistió en que conocer las condiciones del contrato es de alto interés público para certificar si se está cobrando un precio de mercado o si existe algún tipo de trato preferencial.
Frente a la negativa del canal de abrir el contrato, Ramírez argumentó que el país debe debatir de manera urgente si las normas de transparencia deben ser reformadas. A su juicio, cuando una entidad estatal que recibe recursos públicos realiza negocios con privados que poseen conexiones políticas tan directas con esferas de poder, la ciudadanía tiene el derecho de conocer los términos del acuerdo. “Creemos que sería importante que en el debate público esto se haga público”, sentenció el periodista.
Finalmente, Ramírez destacó que la opacidad del contrato resulta especialmente compleja en el contexto de la crisis financiera de la señal estatal. Al ser un canal que requiere inyecciones constantes de recursos públicos para subsistir, resulta fundamental que sus negocios comerciales con el sector privado sean plenamente trazables.