Le quitaron la nacionalidad que tuvo por 4 años: niño de padres rusos vuelve a ser chileno tras fallo de la justicia
La Corte de Apelaciones de Valparaíso falló a favor del menor y ordenó al Registro Civil restituir la identidad del niño por violar los protocolos básicos y privarlo de sus derechos sin un proceso justo.
Imagen referencial / Getty Images
La Corte de Apelaciones de Valparaíso ordenó devolver la nacionalidad chilena a un niño de padres rusos nacido en el país, luego de que el Servicio Nacional de Migraciones modificara su certificado de nacimiento de forma unilateral y lo dejara sin documentos válidos.
La controversia se originó a fines de abril de este año, cuando la autoridad migratoria determinó que el menor tenía la categoría de “hijo de extranjero transeúnte”, es decir, de paso por el país, y solicitó al Registro Civil corregir sus datos. Esta decisión administrativa provocó la revocación inmediata de su cédula de identidad y su pasaporte, privándolo de los derechos que había ejercido durante sus casi cuatro años de vida por el solo hecho de haber nacido en territorio nacional.
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En una decisión unánime, el tribunal concluyó que el Gobierno actuó de manera ilegal y arbitraria. Según los jueces, la falta más grave fue que el cambio se ejecutó sin informar previamente a los padres, negándoles la oportunidad de defenderse o de presentar documentos que comprobaran su intención real de quedarse a vivir en Chile.
La intención de residencia y el derecho a ser escuchado
La Corte explicó que definir si una familia está “de paso” no depende exclusivamente de los papeles migratorios formales que tengan los padres en un momento específico, sino también de su voluntad de establecerse de forma permanente. Por esta razón, el tribunal determinó que el caso requería analizar los antecedentes particulares de la familia y no podía tratarse como una simple corrección automática.
El fallo cuestionó duramente a Migraciones por alterar de forma abrupta la vida del niño, arrebatándole su nacionalidad sin respetar los derechos mínimos de comunicación y defensa que exige cualquier procedimiento del Estado.
Esta visión fue respaldada por la Defensoría de los Derechos de la Niñez, institución que participó en el proceso señalando que una decisión tan drástica obligaba a escuchar primero a los padres y a proteger, por sobre todo, el bienestar, la identidad y la estabilidad del menor.
Finalmente, la Corte ordenó dejar sin efecto todos los oficios emitidos en abril y mayo, exigiendo al Registro Civil que restaure el certificado de nacimiento del niño a su estado original, devolviéndole íntegramente su calidad de chileno y la vigencia de todos sus documentos de identidad y viaje.