• 24 JUL 2026

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¿Cómo abrigar a los niños en días de lluvia y frío? Pediatra entrega recomendaciones clave

Usar demasiada ropa también puede causar sobrecalentamiento. Una especialista explica cómo aplicar correctamente el sistema de capas y reconocer las señales de frío.

Getty Images

Las lluvias, las bajas temperaturas y los fuertes vientos representan un desafío para las familias que deben vestir a sus hijos antes de salir de casa.

Aunque la reacción más habitual es agregar varias prendas, los especialistas advierten que el exceso de abrigo también puede afectar el bienestar de los niños.

La pediatra de Clínica INDISA, Jimena Yañez, explicó que la vestimenta debe permitir adaptarse a los cambios de temperatura entre el exterior, los espacios calefaccionados y las actividades físicas.

“Lo importante no es que los niños usen la mayor cantidad de ropa posible, sino que puedan adaptar su vestimenta a los cambios de temperatura que experimentan durante el día”, señaló.

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El sistema de capas: la forma correcta de protegerlos del frío

La recomendación principal es utilizar prendas fáciles de quitar y volver a poner. Para asistir al colegio, se aconsejan chaquetas con cierre y una capa liviana adicional en la mochila.

En actividades deportivas, conviene vestir al menor considerando una sensación térmica aproximadamente 5 °C superior a la temperatura real y llevar una muda seca para después del ejercicio.

El sistema comienza con una primera capa que absorba la humedad y se seque rápidamente, preferentemente de fibras sintéticas o lana merino. Sobre ella debe utilizarse un polerón o chaleco que entregue aislamiento térmico y, finalmente, una parka o chaqueta impermeable que proteja del viento y la lluvia.

Para dormir, la temperatura recomendada de la habitación se ubica entre los 18 °C y 20 °C.

La sudoración en la nuca o espalda, la irritabilidad, el cansancio y la piel caliente pueden advertir que el niño está demasiado abrigado. En cambio, los temblores leves, la palidez o las quejas de frío indican que podría necesitar otra prenda. Señales como labios o dedos azulados, somnolencia inusual, mareos o confusión requieren atención médica inmediata.

“El sistema de capas sigue siendo la mejor estrategia para esta época del año, porque permite agregar o quitar ropa según las condiciones climáticas y la actividad del niño”, concluyó la pediatra, enfatizando que observar las reacciones del cuerpo es fundamental para evitar tanto el frío como el sobrecalentamiento.

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