La herramienta que puede evitar la quiebra de pequeños negocios: así funciona el estatuto pyme
Cada vez más pequeñas y medianas empresas están postergando pagos, usando créditos para cubrir deudas y funcionando al límite. Expertos advierten del mayor problema.
La herramienta que puede evitar la quiebra de pequeños negocios: así funciona el estatuto pyme / Sebastian Olavarria
Las pequeñas y medianas empresas enfrentan uno de sus momentos más complejos. El aumento de los costos operacionales, el encarecimiento del combustible y la disminución de las ventas están tensionando la capacidad de pago de miles de negocios en Chile.
En un nuevo capítulo de ADN Te Escucha, Sebastián Muñoz, abogado jefe del área de insolvencia de DefensaDeudores.cl, abordó cómo el llamado “Estatuto Pyme” puede transformarse en una alternativa para reorganizar deudas y evitar el cierre definitivo de un emprendimiento.
Según el “Termómetro Pyme”, elaborado por ProPyme y DefensaDeudores.cl, un 46% de las empresas señaló que sus ventas disminuyeron y un 22% reconoció no haber podido cumplir a tiempo con obligaciones laborales.
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Muñoz explicó que muchas pymes hoy están atrapadas entre dos escenarios complejos: subir precios y perder clientes, o absorber los costos reduciendo sus márgenes. “No todas las empresas tienen espalda para resistir varios meses de aumento en los costos”, señaló.
Las señales clave a considerar
El abogado advirtió además que existen señales claras de alerta financiera: postergar el pago del IVA, declarar, pero no pagar cotizaciones previsionales, usar créditos para cubrir otras deudas o retrasarse en el pago de sueldos. “Ahí ya estamos ante una empresa que necesita ayuda”, explicó.
Frente a ese escenario, el Estatuto Pyme permite acceder a una asesoría económica supervisada por la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento. Este procedimiento busca renegociar deudas, obtener plazos más extensos, rebajas de interés e incluso suspender juicios ejecutivos por hasta 90 días.
El especialista insistió en que pedir ayuda a tiempo puede marcar la diferencia. “El objetivo no es cerrar empresas, sino evaluar si pueden seguir siendo viables y ordenar sus finanzas antes de que el problema crezca”, concluyó Muñoz.