Celebrando los 250 años de Beethoven concluyeron los Encuentros Musicales de La Serena
Junto al director José Luis Domínguez, la Orquesta Sinfónica U. La Serena entregó una vital versión de la Quinta Sinfonía del compositor alemán.


Este 2020 se conmemoran 250 años del natalicio de Ludwig van Beethoven (1770-1827), y su nombre resonará con más fuerza de la ya habitual en las temporadas de todo el mundo. La música del compositor alemán es también motivo de celebración en los festivales veraniegos de música clásica en Chile, de los cuales ya tuvo lugar el primero, los denominados Encuentros Musicales de Verano de la ciudad de La Serena.
Aún poco conocido en la capital, este evento llegó a su versión 35, y suelen combinarse en él la formación musical, de audiencias, especialmente entregando música a los veraneantes de la zona, así como los residentes locales que aún no han a vacacionar fuera de la zona urbana.


Fueron seis jornadas de música, con orquestas y agrupaciones locales, donde el aniversario de "el genio de Bonn" fue saludado al cierre. La inevitable Quinta Sinfonía fue la obra que coronó el último concierto, a cargo de la Orquesta Sinfónica U. La Serena, bajo la dirección del reputado maestro José Luis Domínguez.
Con sus golpeados acordes iniciales, uno de los comienzos más famosos de toda la creación musical mundial, y que Beethoven en una conversación informal describió como "el destino llamando a la puerta", es fácil decir que la elección de la Quinta resultó adecuada al contexto que se vive en el país.


La colisión de sus materiales sonoros, análogos a la lucha conta el destino, así como el tránsito de la oscuridad a la luz por cual nos llevan sus cuarto movimientos, nos hacen recordar las palabras del pianista polaco Emanuel Ax, en cuanto a que “la música de Beethoven es esperanzadora”.
El impacto sonoro directo fue la clave de la interpretación comandada por Domínguez, apuntando a la unidad de cada uno de sus elementos, y añadiendo un énfasis netamente musical que no podía sino lograr el caluroso aplauso de los asistentes al Aula Magna de la Universidad de La Serena.


La primera parte del concierto contempló la Obertura de “El Barbero de Sevilla” de Gioachino Rossini, abordada con ligereza y brillo por los serenenes, para dar paso a una joven solista local, la violinista Camila Díaz, ganadora del Cuarto Concurso Regional de Jóvenes Solistas, realizado el año pasado.
La bucólica tranquilidad de la “Romanza” Op.1 de Antonín Dvorák sirvió como un momento de inspiradora reflexión a través de la música. Reveló a Díaz como poseedora de un manejo sensitivo del arco y una alta cuota de afinación. Faltó quizás algo más de expresividad, pero eso lo entregará la experiencia. Domínguez por su parte, delineó la más adecuada alfombra musical para resaltar todo el potencial de esta joven intérprete.




