Científico contra los robots en la guerra: Máquinas no pueden decidir si los humanos viven o mueren
"Las máquinas no tienen nuestra brújula moral, nuestra compasión ni nuestras emociones", dijo Toby Walsh.


Toby Walsh, profesor de la Universidad New South Wales de Sidney, es experto en inteligencia artificial y tiene una cruzada: evitar el desarrollo de armas autónomas.
Como parte de la coalición científica Campaña para Detener a los Robots Asesinos (Campaign to Stop Killer Robots), Walsh pone en relieve los problemas que acarrearía el uso directo de inteligencia artificial en guerras.
“No podemos permitir que las máquinas decidan si los humanos viven o mueren. Es una incursión en territorio virgen. Las máquinas no tienen nuestra brújula moral, nuestra compasión ni nuestras emociones. Las máquinas no son seres morales”, dijo en entrevista con The New York Times.
“El argumento técnico es que potencialmente se trata de armas de destrucción masiva y la comunidad internacional hasta ahora ha prohibido las demás armas de destrucción masiva”, agregó.
Walsh refutó a quienes argumentan que el uso de esta tecnología permitiría limitar el número de combatientes humanos y de víctimas inocentes, al poder programar las máquinas para que cumplan con las leyes internacionales.
“Algunos dicen que las máquinas podrían ser más éticas porque las personas en los conflictos se asustan y hacen cosas terribles. Algunos simpatizantes de la tecnología esperan que eso no suceda si los robots son quienes libran las guerras, porque pueden programarse para apegarse a la ley humanitaria internacional”, dijo.
“El problema con ese argumento es que no tenemos ninguna manera de programar algo tan sutil como la ley humanitaria internacional”, agregó.




