La estremecedora confesión de Mariuxi Domínguez: «Doy asco, a nadie le importo»
"Ya toqué piso y cambié de actitud (...) Hace un año ahora creo y confío en mí", reveló.


"Hace unos dos años una amiga me dijo 'tienes que moverte, si no te mueves, estás en una exquisita zona de confort, prefieres estar en la mierda que salir adelante'", fue parte del relato con el que la ecuatoriana Mariuxi Domínguez sorprendió a sus seguidores.
Fue primero a través de su cuenta de Instagram, donde la exchica Yingo expresó que "doy asco! A nadie le importo!! Estoy de sobra en el mundo!".
"Algín día lo notaron?? Pues no, pero es un proceso un ciclo, un 'estado enfermante' donde uno siente que no tiene salidas, y que todo se pone cada vez peor", agregó.
Domínguez ahondó en el matinal Hola Chile, de La Red, el estado depresivo que padecía y no sólo gatillado por deudas adquiridas por culpa de sus amigos, sino que también por la violencia sicológica que sufrió por parte de "tu pareja, gente donde busca trabajo, incluso, amigos".
"No tuve que comer y sin tener ningún peso (…) Mi familia nunca se enteró, a mi pareja nunca le demostr me dijo 'con qué vas a salir, qué te pasa hoy'. Tenía tantos problemas que mi idea era apoyarlos. Mi familia recién en diciembre se enteraron porque les conté", reveló.
Y agregó: "Antes de salir de Yingo no sabía que era una depresión, año y medio antes de salir me ofrecieron periodismo deportivo y quise renunciar a Yingo y me dijeron que no, si lo hacía, dejaba Sinvergüenzas. Y yo no quería (…) Poco antes de renovar, lancé licencia sicológica".
"Mi madre tenía cáncer, era una lucha conmigo. Intenté hacer otras cosas, pero nada salía. Iba predispuesta a eso (…) Me habían cortado el agua, pero el caso económico fue de golpe, cuando salí del programa estaba sumamente bien, pero los amigos y pareja pedían y yo tiraba cheques. Caí en cama cinco meses y no me podía mover y veía el banco y tenía 7 millones, 20 millones menos (…) me levanté y tenía 300 lucas y no me alcanza para el arriendo", contó.
Domínguez agregó que "quitarse la vida, hay que ser muy valiente y yo soy muy cobarde (…) Cuando uno está con depresión, es no querer existir.
"Un productor de Yingo un dia me dijo, el lunes empezaremos la nueva temporaa, puedes bajar unos dos kilos porque te ves avejentada en pantalla. Ahí se desencadenó todo. No quería comer nada. No era feliz, no me veía alegre, prefería tomar agua", agregó la ecuatoriana, que se dio cuenta de que "ya toqué piso y cambié de actitud (…) Hace un año ahora creo y confío en mí".




