«Chascas» Valenzuela y final de «¿Quién mató a Sara?»: «Lo tenía planeado desde el día uno»
Ciudadano ADN conversó con el escritor nacional quien además de entregar detalles de esta serie, analizó la contingencia nacional.

En el marco del estreno de la tercera y última temporada de la exitosa serie de Netflix, ¿Quién mató a Sara?, el Ciudadano ADN conversó con su creador, guionista y productor, el escritor nacional, José Ignacio “Chascas” Valenzuela.
«El único sentimiento que tengo es de felicidad porque pude dormir, llevaba una semana sin dormir de estrés pensado en el final y queriendo que estuviera a la altura y no decepcionar», afirmó el escritor nacional.
A esto se suma que Valenzuela tuvo mucha presión para escribir esta tercera parte, ya que a las dos primeras “les había ido muy bien».
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“Chascas” Valenzuela señaló que el desenlace de esta serie estaba listo desde el día uno. “Cuando armé el proyecto, hace como seis años, sabía que serían tres temporadas y sabía exactamente qué iba a pasar en cada una”, dijo.
“Obviamente muchas cosas fueron cambiando durante la escritura, porque cuando piensas se produce una cosa orgánica que te va llevando a la historia, pero a nivel de esqueleto yo lo tenía planeado del día uno«, complementó.
Un trabajo en pandemia
En esa línea, el guionista indicó que gran parte de ¿Quién mató a Sara? fue realizada en pandemia, momento en el que descubrió que desde el año 1994 vivía en cuarentena. “No he hecho nada distinto estos dos últimos dos años, a excepción de usar mascarilla y cuidarme”, señaló.
Pero este trabajo para la serie no fue solo marcado por la pandemia, ya que durante su creación Valenzuela fue padre. “Mi vida se divide muy categóricamente en un antes y un después del nacimiento de mi hija, soy un papá que trabaja en la casa, mi marido también trabaja en la casa, entonces esta cosa de ser papá 24 horas, siete días a la semana, es bien delirante”.
“Te exige modificar horarios para poder seguir haciendo lo que haces, si no nadie come en esta casa, pero por otro lado, no te quieres perder nada de lo que pasa con tu hija, y por eso he tenido que manejar los tiempos de una manera muy particular y yo creo que por eso ¿Quién mató a Sara? quedó tan delirante”, añadió.
“Yo empecé a escribir cuando mi hija tenía un mes de vida, entonces escribía entre mamaderas, pañales, no dormía, me levantaba a las 4 am a darle la leche y aprovechaba de escribir una escena”, puntualizó.
Una mirada al caso Nicolas López
Aprovechando la instancia, José Ignacio “Chascas” Valenzuela, se refirió a la contingencia nacional y entregó su mirada al caso de Nicolás López, quien este viernes ingresó a la cárcel tras ser sentenciado a 5 años y un día de presidio por dos abusos sexuales.
“Es un caso que siempre seguí y como es un caso de abuso, mi instinto es siempre ponerme de parte de la víctima y desde ahí esperar la decisión de la justicia. Prefiero haberme equivocado en haberle dado la oportunidad a una víctima, que a un victimario”, expresó.
Asimismo, el escritor se refirió al trabajo de la Convención Constitucional manifestando que “se ha gastado más tinta, más saliva, más peleas en ficción, y digo ficción para no decir mentira».
“Tengo una sensación muy desconcertante, porque estamos perdiendo tiempo discutiendo en los matinales, en la prensa, en la familia, en los chat, videos, noticias, declaraciones que son falsas«, añadió.
“Se borró la frontera entre la ficción y la realidad y eso me desconcierta tanto que mi única solución es ponerla en palabras qué es lo que hago en Twitter, para que en 20 años más al verlo, si es que estamos vivos, poder reirme de las atrocidades que yo escribí por las atrocidades que se estaban diciendo”, dijo el escritor.
Un nuevo libro, «Naufragios»
Finalmente, José Ignacio “Chascas” Valenzuela, se refirió a su nuevo libro el cual ya se encuentra disponible en las librerías e internet, titulado Naufragios.
“Es un libro que incluye tres novelitas cortas”, adelantó el guionista, el cual nace tras reflexionar sobre su vida en diversas islas, como Manhattan en Nueva York y San Juan en Puerto Rico.
“Me puse a pensar cómo es vivir en una isla y de ahí pensé que todo hombre o mujer es una isla en sí mismo y a dónde nos vamos cuando naufragamos en nuestra vida, cuáles son las orillas a las que una llega y de ahí nace este libro”, cerró.
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