Salud mental en el Ciudadano ADN: ¿Por qué nos gustan los reality shows?
El psicólogo clínico Julio César Carrasco nos entregó las claves para entender el fenómeno generado por Gran Hermano y cómo puede generar ciertas patologías mentales en algunas personas.

Salud mental en el Ciudadano ADN: ¿Por qué nos gustan los reality shows?

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AUDIO: Salud mental en el Ciudadano ADN: ¿Por qué nos gustan los reality shows?
En el Ciudadano ADN siempre tenemos tiempo para hablar sobre salud mental. Por eso, hablamos sobre los reality shows junto al psicólogo clínico EMDR y máster en psicoterapia EMDR, Julio César Carrasco.
Antes de entrar de lleno en la materia, primero hay que especificar qué es el EMDR y por qué tiene importancia. «Es una terapia especializada que nació en Estados Unidos, a partir del estrés postraumático que tenían los veteranos de guerra», dijo al inicio de la conversación el psicólogo clínico.
¿Qué es el EMDR?
«Estados Unidos es un país que siempre está ligado a los conflictos bélicos, entonces tiene una gran cantidad de personas con traumas. Y el EMDR vino a dar solución a esto porque el trabajo con ellos generó rápidamente que pudieran avanzar en su estrés postraumático a través del movimiento ocular de los ojos», explicó.
En esa misma línea, el profesional de la salud mental dijo que «EMDR significa ‘desensibilización’, bajar la problemática de lo que me está ocurriendo y luego tener un reprocesamiento, generar un nuevo recuerdo a partir del recuerdo original de una manera más resiliente».
«Lo importante del EMDR es que trabaja pasado, presente y futuro de la persona y no tiene regresión, no vuelve como las terapias tradicionales. Está basado en la neurociencia, en evidencia científica. La OMS y las principales organizaciones mundiales desarrolladas lo promueven como la técnica prioritaria para salir del trauma y de todas las patologías asociadas a ello», agregó.
El nuevo fenómeno de los reality shows
Después de muchos años, la televisión chilena volvió a echar mano del formato de telerealidad que durante la década del 2000 tuvo bastante popularidad. Gran Hermano – la apuesta de CHV dentro del género – lleva un poco más de un mes al aire y tiene una particularidad: se transmite seis días a la semana y tiene un streaming en vivo 24/7.
El psicólogo clínico Julio César Carrasco habló sobre el impacto en la salud mental que este tipo de contenido tiene en algunas personas. «Me encontré que más de un paciente me dijo, ‘Julio César, no puedo dejar de verlo’. Entonces, ahí estamos hablando de algo que considera una adicción», planteó.
«Hay un profesor de Nottingham que acuñó la frase binge watching, que es el atracón que nos provoca esta adicción a la televisión. Es complicado también cuando pensamos que la tenemos en todos los equipos hoy día: celulares, tablets, lo que sea. Estamos pensando en niños, niñas y adolescentes que están realmente adquiriendo una verdadera adicción a este fenómeno», expuso.
El ojo fisgón
Gran Hermano es un programa que tuvo su origen en Holanda hace muchos años. De ahí en adelante, ha tenido adaptaciones a lo largo de todo el mundo, hasta llegar a Chile en la actualidad. De acuerdo al máster en psicoterapia, la versión nacional «es tan vista, que la están viendo en Argentina y en Uruguay de una manera atroz… es un súper negocio».
El hecho de que el formato de este tipo de programas televisivos impliquen exponer el día a día de un grupo de personas, irremediablemente decanta en un tema que va más allá de la simple diversión. Y es que, según Carrasco, tiene que ver con el exhibicionismo.
«Hay un exhibicionismo y un voyerismo, que son dos fenómenos psicológicos que tienen que ver con el deseo sexual y la curiosidad. Ahí está también el morbo, que es una curiosidad enfermiza y perversa, por lo que se considera desagradable, escandaloso y prohibido», dijo.
¿Por qué nos atraen los reality shows?
Luego de todo lo mencionado, cabe preguntarse cuál es el elemento que despierta la atención del gran público televisivo respecto a este tipo de contenidos.
El psicólogo clínico apeló a la identificación con alguno de los personajes que participan del show. «Es gente totalmente desconocida como nosotros», aseguró.
«Cualquier persona podría estar ahí y transformarse en una condición de héroe, porque llega a una meta final superando acosos, perversiones, mala onda y grupos en contra. Es una proyección y por eso es que está ese voyerismo tan peligroso», expuso.




