Salud mental en el Ciudadano ADN: ¿Es recomendable tomarse vacaciones?
Generalmente, las personas suelen tomarse vacaciones durante la temporada estival de enero y febrero. María Pía Gutiérrez, docente de la Facultad de Psicología UDD, nos explica que el efecto puede ser contrario a lo que se espera.

Salud mental en el Ciudadano ADN: ¿Es recomendable tomarse vacaciones?

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AUDIO: Salud mental en el Ciudadano ADN: ¿Tomarse o no vacaciones?
Como ya se ha hecho costumbre en el Ciudadano ADN, los lunes son dedicados a la salud mental. Por eso, hablamos junto a María Pía Gutiérrez, docente de la Facultad de Psicología UDD, sobre si tomar o no vacaciones durante la temporada estival.
«Si nosotros pensamos desde el plano de la salud mental, por cierto que siempre va a ser importante dejar un espacio dentro del año para bajar el ritmo de lo que estamos haciendo», comenzó diciendo la también Magíster en Psicología Clínica.
En esa misma línea, María Pía Gutiérrez añadió que «muchas veces es cierto que, dependiendo del contexto, termina convirtiéndose en lo contrario, porque no está la situación económica o hay algún temor por la situación laboral».
¿Cuánto tiempo se recomienda tomar vacaciones?
«Nosotros llevamos una rutina durante todo el año a la cual estamos acostumbrados en mente y cuerpo», planteó la profesional de la salud mental.
Así, la experta aseguró que «según lo que nos dice la evidencia, menos de una semana de vacaciones no nos aporta tanto como nosotros necesitaríamos».
«Esos primeros días nos tardamos en desconectarnos de la rutina. Por lo tanto, una semana y media o dos de vacaciones sería el tiempo ideal dentro de lo posible», planteó.
De todas maneras, si es que no contamos con mucho tiempo disponible para descansar, la psicóloga recomendó que nos tomemos una semana laboral. «Vale decir unos cinco días que nos permitan bajar el ritmo de lo que he venido haciendo», dijo.
La importancia de desconectarse
Por otra parte, la docente de la UDD se refirió a lo ideal de cambiar el escenario a la hora de vacacionar. «Nosotros estamos como seteados durante el año y salir de este lugar habitual hace que nos permita desconectarnos de las rutinas», aseguró.
«No pensemos que eso tiene que ser un tremendo viaje. Implica sí o sí parar esta rutina que tenemos habitualmente y quizás pensar en qué necesito, ¿me gusta ir al mar, a la montaña, al campo? Ya que eso esté dentro de la planificación y que implique dejar de lado el computador, el correo del trabajo y las notificaciones», dijo.




