Felipe Harboe: »Medidas se seguridad pública me parecen positivas pero muchas son de continuidad»
El ex subsecretario del Interior dijo, sin embargo, que hay que tener cuidado con la figura del informante vecinal, porque "es alertar al narcotraficante de que alguien del barrio pueda denunciarlo, y eso puede atentar contra la seguridad de la gente honesta", señaló en ADN Radio Chile.
El diputado PPD y ex subsecretario del Interior calificó como "positivas", pero de "continuidad" las medidas dadas a conocer en materia de seguridad que implementará el próximo gobierno.
"Llegó la hora de ponerle contenido a los slogans de campaña para avanzar, efectivamente, en materia de seguridad porque es una política de Estado", dijo el parlamentario en ADN Radio Chile.
Dentro de las medidas anunciadas como la dotación de Carabineros, Harboe señaló que durante los gobiernos de la Concertación el incremento del número de policías ha sido una constante, por lo tanto este anuncio es una política de continuidad que le parece bien.
"El aumento de la dotación policial me parece una buena medida, necesaria por lo demás, pero en los últimos 20 años se ha aumentado la dotación policial permanentemente todos los años. De hecho en 1990 había cerca de 20 mil carabineros y hoy hay más de 45 mil", puntualizó.
Donde sí plantea que hay que tener mucha prudencia es respecto a la figura del informante, cuyo objetivo es infiltrar bandas de delincuentes y narcotraficantes. Harboe afirmó que esas medidas se aplican, no se anuncian, porque es poner en alerta a los delincuentes que algún vecino eventualmente lo va a delatar y podría ser contraproducente.
"En materia de seguridad hay un conjunto de medidas que se hacen, pero no se anuncian, para que sean eficaces. Anunciar la creación de una ‘red de informantes’ vecinales es alertar al narcotraficante de que alguien del barrio probablemente pueda tener la tentación de denunciarlo y eso puede incluso atentar contra la seguridad de los vecinos honestos", explicó el ex subsecretario del Interior.
Asimismo, dijo que la decisión de capturar a los 2.100 prófugos de la delincuencia, al su juicio, no es una medida, sino una obligación del Ministerio Público.
"Esto me parece algo muy bueno, pero es más bien una obligación del Ministerio Público. Hoy, en democracia, no es facultar de un gobierno mandar a detener a un grupo de personas, es obligación del Ministerio Público, a través de las policías, ejecutar las resoluciones judiciales, pero en todo caso me parece una cosa positiva", aseveró el parlamentario.