Jefe de la brigada fronteriza del Ejército en Arica y Parinacota califica como «positivo» el despliegue en el lugar, pero advierte: «El efecto migratorio va a continuar»
Sobre los campamentos improvisados levantados entre Chile y Perú, el general Rubén Castillo contó: "En estos momentos no hay migrantes que estén en ese lugar. Normalmente, en los últimos días hubo hasta siete o 12 que lograban pasar o no estaban en el lugar".


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AUDIO: General Rubén Castillo por despliegue del Ejército en la frontera norte - ADN Hoy - 25 de mayo de 2023
En las cinco semanas que lleva en la zona el general Rubén Castillo, jefe de la brigada fronteriza del Ejército en Arica y Parinacota, ha visto principalmente ingresos por pasos no habilitados: no han encontrado, él ni sus hombres, grandes cantidades de droga, sino bajas. También ha visto contrabando de fruta. Pero la mañana de este jueves, en ADN Hoy, dio cuenta de un cuidado especial:
«Lo que es importante, que señala el fiscal regional de Arica, es que en los egresos, principalmente a Perú o a Bolivia, sí tenemos que tener un cuidado principal sobre todo con los niños, niñas o adolescentes, porque pueden ser objeto de un secuestro o robo».
Así las cosas, su diagnóstico es que el despliegue de los uniformados en los límites con Perú y Bolivia ha sido «positiva»: «Se ha logrado contener o impedir alrededor de nueve mil 800 intentos de ingreso por distintos pasos no habilitados del país; se han efectuado más de 20 mil controles de identidad dentro del país, lo que significa que las atribuciones que tiene la jefatura de la Defensa son las adecuadas para realizar un trabajo coordinado, permanente e interinstitucional con las distintas organizaciones e instituciones que son parte de la jefatura de área fronteriza».
Como antecedente está el varamiento de migrantes entre Chacalluta y Santa Rosa, los complejos fronterizos de Chile y Perú, respectivamente. Sobre esto, Castillo apuntó a que es un efecto originado por el «éxito que fue contener intentos de ingreso: que muchos que intentaban entrar a Chile, normalmente por pasos no habilitados, no lo hicieran e intentaran ingresar por el complejo Chacalluta».
En otra parte, en el altiplano, pormenorizó el general, lo principal son los controles vehiculares. Ahora bien, ¿qué ocurre con los controlados o detenidos por el Ejército, la Marina o Carabineros? «Son llevados al complejo Chacalluta y, hasta antes de la crisis de hace unas semanas atrás, eran reconducidos y devueltos al país desde donde venían. El país vecino (Perú) adoptó una actitud de no permitir que esas personas que intentaron entrar a Chile fueran reconducidos y devueltos al país del que provenían. Esto provocó que quedaran en el complejo aduanero».
El decreto 38, que permite el despliegue de militares en las fronteras, fue renovado. Este entrega tres tareas a los uniformados: disponer de las capacidades de defensa para el resguardo y vigilancia de la frontera; el adecuado control migratorio, a fin que la Policía de Investigaciones y Carabineros actúen de buena forma; y el resguardo de la integridad física y la seguridad de las personas.
Frente a esas tareas, precisó que el crimen organizado es una de las amenazas, pero también la crisis migratoria, la permeabilidad de la frontera y cómo todo esto impacta en la seguridad del país.
Sobre los campamentos improvisados que se levantaron en la frontera con Perú, el general Castillo contó:
«En estos momentos no hay migrantes que estén en ese lugar. Normalmente en los últimos días hubo hasta siete o 12 que lograban pasar o no estaban en el lugar. Esas consideraciones fueron trabajadas de forma interinstitucional por distintos actores que se involucraron, a objeto de buscar una solución, que son bastante lentas, porque a estas concurren organizaciones de distintos países. No fue fácil solucionar el problema, que aún está en acuerdos, a objeto de facilitar el paso de distintos migrantes que intentan regresar a su país o establecerse en otro. Sin embargo, eso que se vivió de manera humanitaria fue bien abordado. Muchos de ellos se fueron en un vuelo a Venezuela. Salieron de pasos fronterizos, se ubicaron en Arica, en distintos albergues; fueron atendidos, desde el punto de vista del Gobierno, a través del delegado, de la gobernación o de ONGs, y salieron del lugar, pero no van a desistir de abandonar el país. El efecto migratorio va a continuar».




