Padres de Emilia: Legisladores que dicen que se puede manejar con alcohol insultan a las víctimas
Benjamín Silva y Carolina Figueroa comentaron en ADN la primera sentencia en el marco de esta ley, que condenó a 9 años de cárcel a un hombre que protagonizó un accidente fatal.


Gonzalo Rojas Torres fue condenado a nueve años de cárcel por haber atropellado a Pablo Ascencio Solari, causándole la muerte.
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Benjamín Silva y Carolina Figueroa, padres de la pequeña Emilia que impulsó la ley que lleva su nombre y que aumenta las penas a quienes causan accidentes bajo la influencia del alcohol, tienen sentimientos encontrados ante la primera sentencia en el marco de esta ley.
"Nada restituye perder a un hijo, hija o familiar, pero la pena respondió a las expectativas que se esperaban, tanto desde la fiscalía como desde las familias", reconoció Benjamín en ADN Contigo.
Han pasado más de dos años desde que murió la menor de 9 meses a manos de un conductor irresponsable, y sus padres se rearmaron creando la Fundación Emilia, que presta ayuda a las víctimas y educa sobre esta realidad.
Pero ambos coinciden en que la educación debe partir en casa, continuar en los medios de comunicación y manifestarse en un cambio cultural, considerando también que es fundamental establecer penas altas porque "la cárcel es un elemento disuasivo".
Al respecto, el padre de la lactante fallecida aclaró que "el miedo que genera la cárcel tiene una fundamentación pedagógica, no persecutoria".
Además, el profesor manifestó su deseo de convencer a todos los legisladores que no se puede manejar con nada de alcohol porque decirlo "es un insulto a las víctimas".
"La Emilia no es un símbolo, la Emilia es mi hija", agregó emocionado.
La madre de la pequeña dijo tener un sentimiento "agridulce" tras la sentencia, y aseguró que pese a llevar el nombre de su hija, "la ley es en honor a todas las víctimas, no dejo a nadie afuera, me demoraría días en nombrarlos a todos".
Carolina calculó que la Fundación Emilia recibe cinco casos diarios, y "se abre la herida constantemente, uno trata de ayudar con las posibilidades que tenemos".
"Falta mucho, es una problemática abierta, está calificado como una pandemia", advirtió, señalando que la normativa actual sólo aplica fuertes sanciones desde el 0,8 gramos de alcohol hacia arriba, siendo que bajo ese nivel también se pueden provocar graves accidentes.
"Ha subido mucho el caso de conductores que juegan al límite y que causan daños irreparables como la muerte o daños para toda la vida", alertó.




