Gerente de la Fiscalía Nacional explicó el trabajo con menores de edad en casos de abuso sexual
"Todo el sistema tiene que adaptarse a la realidad de los niños, todas las esas instancias pueden ser menos victimizantes si se hacen técnicamente de la forma correcta", indicó.


Ante las diferentes investigaciones por abuso sexual infantil que se están realizando actualmente en Chile, específicamente relacionadas con los casos colegio Apoquindo e Hijitus de la Aurora, la
, conversó con
para explicar cómo se trabaja con los menores de edad que deben prestar declaración en este tipo de casos.
Neira indicó que los menores “al ser víctima de un delito, es un niño que ya tiene una afectación, en el caso de los delitos sexuales, una afectación sicológica importante. Además, todo el paso por un proceso penal, siempre es victimizante”.
“Lo importante es que al abordar estos temas, las instituciones que están involucradas en la persecución penal, tengan presente ese hecho y se adopten medidas de manera de poder minimizar esa victimización”, aseguró la especialista.
Según señaló Marcela Neira, en el caso de los niños que se entiende son víctimas especialmente vulnerables, desde la Fiscalía Nacional han “generado modelos de trabajo de manera de minimizar, en lo posible, el impacto que signifique a un niño ser parte de un proceso. Lo primero que hacemos es tomar contacto temprano con las víctimas de manera de ir visualizando desde el inicio, desde que se hace una denuncia, nos hemos puesto un plazo de 72 horas para tomar contacto con la víctima, si son niños menores, con el referente protector de ese niño, de manera de poder establecer cuáles son sus necesidades”.
La representante de la Fiscalía, afirmó que si se quiere “que estos juicios se lleven a juicios orales con resultados beneficiosos para la fiscalía, significa muchas veces que los niños tengan que pasar por peritajes, por ejemplo, donde efectivamente tienen que declarar. Yo creo que todas esas instancias que puede pasar un niño, siempre pueden ser menos victimizantes. Todo el sistema tiene que adaptarse a la realidad de los niños, todas esas instancias pueden ser menos victimizantes si se hacen técnicamente de la forma correcta”.




