PDI toma resguardos para evitar que otros acusados por secta de Colliguay cometan suicidio
Psicólogo de la policía civil aseguró que los acusados del sacrificio de un bebé ''tenían plena conciencia de delito'', pero no de la dependencia del líder del grupo.


Tras la muerte de Ramón Castillo Gaete, conocido como “Antares de la luz”, líder de la secta de Colliguay, el sistema judicial chileno se encuentra tomando resguardos frente los demás inculpados en el caso, para evitar posibles intentos de suicidio que comprometan la vida de los acusados.
“A nivel de sentido común, se sabe que todo delito que atenta contra un menor, así como un delito de violación, en la cárcel es sancionado bajo la misma moneda. Ahora, el inculpado debe pedir una revisión interna o medida de protección en gendarmería”, afirmó en La Prueba de ADN Gonzalo Torrealba, psicólogo de la Policía de Investigaciones (PDI).
A raíz del suicidio del líder de la secta, el psicólogo indicó que, si bien se señala que "Antares" era "un elemento estructurador, no es un factor determinante que implique inequívocamente el suicidio por parte de ellos".
Según el terapeuta de la PDI, afirmó que los demás acusados por el sacrifició de un bebé de dos días "tenían plena conciencia de delito y mal causado", pero no así "el grado de dependencia que existía frente a ‘Antares’, como un ser sagrado o como el se denominaba, el dios Zen".




