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Armada se plantea reconstruir una »base naval del siglo XXI» en Talcahuano

Roberto Maquiavelo, comandante en jefe de la segunda zona naval, dijo en ADN Radio Chile que los efectos del terremoto y tsunami hacen imperiosa una reconstrucción que a la vez es una oportunidad de tener instalaciones "más eficientes y más eficaces".

Tras los serios efectos que el terremoto y el tsunami dejaron en la base naval de Talcahuano y los astilleros Asmar, en la Armada se plantean "aprovechar" el imperioso proceso de reconstrucción para modernizar las instalaciones y contar con una sede acorde con los nuevos desafíos del siglo XXI.

Así lo manifestó en diálogo con ADN Radio Chile el almirante Roberto Maquiavelo, comandante en jefe de la segunda zona naval, quien estima que de aquí al 1 de septiembre la base podría estar entregando nuevamente los "servicios básicos", mientras que la reconstrucción demoraría al menos dos años.

"Detrás del gran desastre también tenemos la oportunidad de reconstruir la base naval que nuestro país necesita para enfrentar lo que es el siglo XXI", señaló.

El comandante relató que "básicamente las grandes destrucciones se refieren a antiguas edificaciones de comienzos del siglo XX que han sido mantenidas hasta la fecha, y nos daban buenos servicios", recalcando que "ante la destrucción, lógicamente tenemos la oportunidad de reapreciar nuestra mejor situación de modo de tener una base naval más eficiente y más eficaz".

"Tenemos que aprovechar indiscutiblemente las inversiones que vamos a tener que hacer de modo de tener la mejor base naval que nuestro país, con la capacidad que tiene, es capaz de darse", enfatizó.

Maquiavelo detalló algunos de los efectos que el cataclismo del 27 de febrero dejó en la base naval y los astilleros de la Armada, y entre ellos descartó que los submarinos de la institución hayan sufrido daños serios que se estén ocultando.

"Mi especialidad es submarinos, yo conozco esas plataformas, y aún cuando sufrió daños fueron muy fáciles de recuperar y ya fueron sometidos a una reparación de emergencia. Son capaces de cumplir los roles para los que existen en cualquier condición", expresó.

El uniformado detalló que el submarino Carrera sufrió abolladuras en la proa y la popa debido a choques con un dique al ser arrastrado por las corrientes, y que todo está solucionado.

"Fueron sometidos a reparaciones y hoy están reparados, porque fueron solamente abollones que para las estructuras de metal de los buques son fáciles de recuperar en un astillero, incluso en las condiciones en que se encuentra Asmar", indicó.

Finalmente, Maquiavelo señaló que el material bélico que se perdió producto del maremoto se refiere principalmente a elementos pirotécnicos como bengalas y otros dispositivos de alerta, por lo que no representan un peligro mayor.

"Ha sido recuperado en prácticamente un 90% y ese 10% todavía aparece como perdido, y seguimos haciendo esfuerzos de modo de tratar de detectarlo. Pero afortunadamente estamos hablando de material pirotécnico que es de uso bastante común incluso por la propia población cercana de Talcahuano, que son pescadores y es parte del equipamiento estándar de seguridad que usan arriba de las naves", detalló.