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Claudio Orrego:»Cisarro representa un peligro y si la familia no responde, el Estado debe hacerlo»

El alcalde de Peñalolén sostuvo en ADN Radio Chile que el caso del menor de iniciales C.C.M. de 10 años, es un caso complejo y pidió al Gobierno dar una nueva institucionalidad para proteger a los menores en riesgo social.

El alcalde de Peñalolén, Claudio Orrego, se refirió al caso del menor apodado "Cisarro" que vive en su comuna y que recibió apoyo del municipio cuando infringió las leyes por primera vez. 

En diálogo con ADN Radio Chile, el edil señaló que casos como los del niño de iniciales C.C.M. son complicados y pidió un cambio de institucionalidad para mejorar la protección a los menores en riesgo social.

"Tenemos que hacernos cargo que alguien como "Cisarro" hoy dia representa un peligro y tenemos que ayudarlo, y si la familia no responde, tendrá que hacerlo el Estado", afirmó el jefe municipal.

"Este es un caso en el cual que nos hemos visto superados. Todo lo que hemos hecho, apoyo escolar, reinserción, apoyo sicológico, apoyo laboral a la familia, no ha servido. Despues de tres años de intentos vemos que esto es un tema que no puede ser resuelto de manera local y lo que demandamos del Estado es una política que se haga cargo de estos casos, que si bien son pocos, son de altísima complejidad y se requiere gente especializada y programas que no tenemos en Chile", agregó. 
    
Además, el militante DC manifestó que el programa de su municipio llamado "Construyendo a tiempo", que da apoyo a los menores y a las familias, ha funcionado en la mayor parte de los casos.      

"Intervenimos a todos los nilños que han caído por alguna infracción a la justicia por primera vez y el Cisarro fue uno de ellos. Nos aproximamos a la familia apenas son liberados para dar reinsercion escolar, apoyar a los padres y de los 388 casos que hemos tenido, 374 han sido exitosos".

Sin embargo, según el alcalde, para rehabilitar esos pocos casos complejos se requiere una nueva instiotucionalidad y señaló que debe existir ese cambio, donde se diferencie a los menores que han infraccionado las leyes de los que están en riesgo social, por motivos familiares y de entorno. 

"Esta es una buena oportunidad para dar una nueva institucionalidad, que separe el trabajo con niños infractores de los que tienen riesgo social, y dentro de los infractores, separar a los mayores de 14, que son imputables legalmente, de los que no lo son", finalizó.