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Oposición pide al Gobierno detener compra de helicópteros rusos por ser mal negocio

"Se habla de un costo de US$ 80 millones para cinco aparatos, lo que significa un precio de US$16 millones por unidad, pero tenemos antecedentes de que el precio de estas aeronaves oscila entre un US$1,6 millones y US$8,2 millones", dijo el diputado Alberto Cardemil.

Los diputados de la Alianza que integran la Comisión de Defensa de la cámara, María Angélica Cristi (UDI) y Alberto Cardemil (RN), solicitaron formalmente este lunes al Gobierno detener la compra de cinco helicópteros a Rusia, argumentando que "sería una pésima inversión para el país".

"Como diputados de la Comisión de Defensa de la Alianza por Chile, queremos solicitar formalmente al Gobierno que cancele la operación de adquisición de los helicópteros rusos, que según la prensa, está proyectando", señaló Cardemil.

Agregó que "la razón fundamental por la que pedimos esto, como diputados y fiscalizadores, es que estamos convencidos de que sería una pésima inversión para el país".

Al dar a conocer los motivos para detener esta compra, relataron: El primero de estos es el precio. "Se ha hablado de un costo de 80 millones de dólares para cinco helicópteros, lo que representa un precio unitario de US$16 millones por unidad, pero tenemos antecedentes sobre que el precio de mercado de estas aeronaves, evidenciado en las últimas compras, oscila entre un US$1,6 millones y US$8,2 millones", aseguraron.

"No sabemos quién está intermediando un negocio en que por lo menos se están pagando US$10 millones adicionales por cada aeronave", argumentó Cardemil.

Tras esto, explicó que "nuestra segunda objeción radica en la desnaturalización, a nuestro juicio ilegal, de los fondos reservados del cobre. Se ha dicho que los helicópteros rusos serán para el uso civil del Ministerio del Interior, cuyo mantenimiento correrá por cuenta de la FACH. Nos oponemos a que fondos cuyo destino legal es la modernización y reequipamiento de las Fuerzas Armadas, que tienen un objetivo de Estado y permanente, terminen usándose para la dotación de ministerios eminentemente políticos".

Como tercer punto, fundamentaron que "la adquisición de material, tecnología y norma rusa, contradice la definición expresa y oficial de la FACH. Si la pretensión consiste en adquirir helicópteros rusos de configuración civil, para que los mantenga y administre la FACH, resultaría de ello una carga, de tiempo, preocupación y economía, completamente injustificada para la institución".

"Nuestra cuarta objeción –continuó Cardemil-, es la falta de información a la Cámara de Diputados. Una norma mínima de prudencia en materias tan delicadas como las adquisiciones militares, sobre todo cuando un gobierno se esta terminando, es la comunicación oportuna, completa, no contradictoria a la Cámara de Diputados. Aquí ha brillado por su ausencia y las versiones de prensa se hacen fuego por la información oficial que la Comisión de Defensa ha recibido".

Cardemil y Cristi hicieron un llamado "a los gobiernos concertacionistas a no seguir repitiendo errores con la FACH. Hay varios episodios en que los gobiernos de la Concertación han tomado decisiones políticas que afectan a la FACH y después la institución en un acto de patriotismo se ve compelida a aceptar. Uno de estos casos fue la destrucción del aeródromo de Cerrillos. Otro ha sido la adquisición del satélite que aún no se lanza y que de funcionar cumplirá tareas eminentemente civiles. En el caso de la compra de los aviones Mirage en 1994, la decisión también fue política".