Carabineros le regaló un peluche gigante a la niña baleada en Pudahuel
Personal de la institución llegó hasta la casa de Katia Rojas para hacerle entrega del obsequio a nombre del general Eduardo Gordon, mientras el caso fue pasado a la Fiscalía Militar luego de un informe que apunta a un capitán de las Fuerzas Especiales.
Como una forma de reparar en algo el daño de por vida que se le causó a Katia Rojas tras el disparo que le costó la visión de su ojo derecho, personal de Carabineros llegó hasta la casa de la niña de 10 años para regalarle un peluche gigante.
La capitán Gisella Soto, del departamento de Relaciones Públicas de la institución, llegó a nombre del general director Eduardo Gordon para obsequiarle un perro San Bernardo gigante, que recibió la mamá de la pequeña, Eliana Mora.
Consultada sobre si este acto puede compensar el daño causado a Katia Rojas, la funcionaria sostuvo que "claramente no lo creo, pero nuestra institución y nuestro señor general director está demasiado preocupado con lo que ha ocurrido".
Sin embargo, fue enfática para no reconocer un error en el procedimiento desarrollado el pasado 29 de marzo en Pudahuel Sur, en el marco de los incidentes del "Día del Joven Combatiente", y sostuvo que sólo se trató de un accidente.
"Si bien yo lo veo como que no fue un error de la institución, estamos muy preocupados por el estado de salud de Katia", señaló.
A la Fiscalía Militar
El caso pasó a manos de la Fiscalía Militar, luego que un informe de la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de Carabineros arrojara que un capitán de Fuerzas Especiales reconoce haber disparado en las inmediaciones de la casa, pero no admite haber disparado contra la niña.




