Felipe Cruzat pasó una buena noche y se encuentra estable y sedado
El parte médico entregado por el Hospital Clínico señala que tras la implantación de un corazón artificial el menor de 11 años evoluciona favorablemente, aunque se está a la espera de lo que pase en las próximas 48 horas.
Una buena noche bajo sedación pasó el menor Felipe Cruzat luego de la extensa operación de más de 12 horas a la que fue sometido el viernes, para implantarle un corazón artificial que le permita mantenerse con vida a la espera de recibir un órgano real.
El Hospital Clínico de la Universidad Católica informó este sábado que el niño de 11 años "se encuentra estable, conectado a ventilación mecánica y con sedación profunda".
El cuerpo médico que realizó la intervención y que encabeza el cirujano cardiovascular Rodrigo González está a la espera que transcurran las siguientes 48 horas de monitoreo para verificar la estabilidad del paciente, antes de disminuir los fármacos que lo mantienen sedado y que así empiece a respirar por sus propios medios.
Este último proceso se extenderá por una semana aproximadamente, según explicó el doctor Pedro Becker, jefe del Programa de Trasplantes Cardíacos del centro asistencial.
En tanto, el padre de Felipe, Gonzalo Cruzat, relató este sábado que una vez culminada la intervención quirúrgica su hijo "se veía bien. Lógicamente bastante golpeado por la operación, pero le tomé el pulso y tenía un pulso firme, se notaba todo su cuerpo bien irrigado, tenía una buena cara, color, todo se veía bien".




