Chile volvió a caer en ranking mundial de Percepción de Corrupción
Nuestro país descendió por cuarto año consecutivo, lo que indica que "no ha estado a la altura del desafío que se le ha planteado en materia de transparencia", según el presidente del capítulo nacional de la entidad, Davor Harasic.
Chile descendió al puesto 23 del ranking mundial de percepción de corrupción, cayendo por cuarto año consecutivo, según el resultado del índice dado a conocer este martes por el presidente del capítulo nacional de la entidad, Davor Harasic.
El estudio de Transparency Internacional, "Índice de Percepción de Corrupción 2008 (IPC)" señala que el descenso se debe a la caída en 0,1 puntos en la calificación anual que realiza el IPC a 180 países de todo el mundo, donde Chile bajó de 7 puntos obtenidos en 2007 a 6,9 puntos en la actualidad.
Ante la baja, Davor Harasic enfatizó en que "los resultados nos parecen preocupantes porque Chile desciende en un contexto latinoamericano que mejora", y está perdiendo su liderazgo dentro de América Latina ya que Uruguay mejoró e igualó a nuestro país en la medición mundial.
"Este resultado ratifica una tendencia negativa de Chile en esta medición, perdiendo en los últimos seis años los avances logrados entre 1999 y 2002", subrayó.
A juicio del presidente de la entidad, entre las causas que determinaron la baja en el ranking se encuentran los numerosos casos de corrupción en el sector público que involucran a todos los sectores políticos, además de los escándalos en el sector privado suscitados a raíz de utilización de información privilegiada, sobornos a ejecutivos y empleados de empresas, entre otros connotados casos.
"Chile retrocede porque nuestro país no ha estado a la altura del desafío que se le ha planteado en materia de transparencia. La consolidación de una cultura de transparencia debe convertirse en prioridad para nuestra sociedad. Debemos promover la autorregulación y los valores en las prácticas asociadas a la transparencia en todos los niveles y sectores del país", enfatizó.
La medición se realizó en base a una escala de 1 a 10, donde 1 es "muy corrupto" y 10 representa la total "ausencia de corrupción". El estudio se realizó durante el transcurso de 2007, y su nivel de confianza llega al 90%.




