Transantiago y el 11 de septiembre marcaron el Te Deum Evangélico
Con la presencia de la Presidenta Michelle Bachelet se desarrolló el tradicional acto en la Catedral Evangélica de Santiago, donde el obispo Emiliano Soto pidió encontrar acuerdos para el sistema de transporte y dejar atrás las diferencias tras el golpe de 1973.
Con la presencia de la Presidenta Michelle Bachelet se desarrolló el tradicional Te Deum en la Catedral Evangélica de Santiago, donde el obispo Emiliano Soto pidió encontrar acuerdos para el Transantiago y dejar atrás las diferencias tras el golpe de 1973.
Hasta el recinto de Estación Central también llegaron autoridades como los ministros del Interior, Edmundo Pérez-Yoma y de Educación, Mónica Jiménez.
El obispo Emiliano Soto abordó variados temas de índole económica, política y valórica, emplazando a la sociedad a acabar el arribismo, reducir las brechas salariales, construir acuerdos en torno al Transantiago y a propiciar la reconciliación y la paz a 35 años del Golpe Militar de 1973.
Frente al sistema de transporte capitalino, el obispo Emiliano Soto sostuvo que la Iglesia Evangélica está por la búsqueda de acuerdos. "No buscamos culpables, ni responsabilidades políticas", enfatizó.
"Nuestra tarea es colaborar en todas las soluciones posibles. Para esto, los evangélicos de todo el país solicitamos la solución definitiva del Transantiago, y que éste deje de ser un juguete de la estrategia política de algunos. Mientras se usa este tema, millones de chilenos sufren a diario la falta de solución, que en forma paradójica, está en las manos de personas, que precisamente no usan el Transantiago", recalcó.
El obispo también recordó los hechos de violencia que se registraron en el país a raíz de un aniversario más del golpe militar que derrocó al Presidente Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973.
"Los evangélicos somos partidarios de la reconciliación y la paz, ante una situación social de conflictividad. Promovemos por sobre todo, un momento de comunicación y diálogo, en un contexto político fuertemente marcado por el odio, la confrontación y la incomunicación., en el escenario político nacional, somos firmes partidarios del entendimiento y la buena fe. Aspiramos a una ver una oposición constructiva, y también a un gobierno receptivo", manifestó.
En el servicio de acción de gracias el obispo evangélico pidió reducir las brechas económicas y sociales que sostienen la desigualdad en nuestro país, y dejar de marginar del éxito económico a miles de chilenos.
El obispo también se refirió al arribismo detectado en un reciente estudio de la Universidad Bernardo O’Higgins que muestra que los chilenos están dispuestos a pagar la entrada más cara del mundo por asistir a un concierto, mientras que miles de familias viven con el sueldo mínimo.
"Esto, es totalmente contradictorio. Respetamos la legítima opción de muchos compatriotas de querer estar en ese evento. Nuestro reparo va en el sentido de llamar la atención en cómo nuestras conciencias se pueden adormecer frente al efecto arribista de querer ser exclusivos y vivir como tal", señaló.
El obispo evangélico también llamó a propiciar la donación de órganos para salvar la vida de personas enfermas, pues se estima que el año 2007 en más de un 40 por ciento se incrementó el número de familias que se negaron a ceder órganos.




