Filtran mail advirtiendo posibles fallas de seguridad en el sumergible Titán
En el informe de un exempleado de la compañía que operaba la nave, reveló que "identificó numerosas complicaciones que planteaban graves problemas".


Según consignó la BBC, David Lochridge, ex empleado de la compañía ‘OceanGate’ que operaba el sumergible Titán en su expedición al Titanic, reveló que antes de la expedición se habían advertido posibles fallas de seguridad.
De acuerdo a documentos judiciales de EE.UU, confirman que el director de Operaciones Marítimas de la empresa, que trabajó desde 2015 hasta 2018, envió un correo electrónico donde expresó su preocupación por posibles fallas de seguridad en la nave.
En el informe, Lochridge reveló que «identificó numerosas complicaciones que planteaban graves problemas de seguridad«, entre ellas el modo en que se había probado el casco o el potencial peligro para los pasajeros del Titán cuando el sumergible alcanzaba profundidades extremas.
Sin embargo, OceanGate ignoró sus advertencias y convocó una reunión con la directiva para despedir al profesional. En ese sentido, la empresa lo demandó por revelar información confidencial y él presentó una contrademanda por despido improcedente.
«No se había probado antes»
Por otro lado, según indicó Nicolai Roterdam, profesor de biología marina en la Universidad de Portsmouth, el casco, que rodea la parte hueca donde se sientan los pasajeros, está hecho de fibra de carbono, con placas de titanio en los extremos y una pequeña ventana en uno de ellos.
El problema es que la fibra de carbono es más barata que el titanio o el acero y es extremadamente resistente, pero no se había probado antes para naves de aguas profundas como el Titán.
Incluso, mediante una entrevista con Oceanographic el año pasado, el fundador y director ejecutivo de OceanGate, Stockton Rush, aseguró que «la fibra de carbono se utiliza con éxito en yates y en aviación, pero no se ha usado en sumergibles tripulados«.
Falta de fiscalización
Asimismo, en los documentos judiciales, Lochridge también aseguró que había instado a OceanGate a inspeccionar y certificar el sumergible por organizaciones marítimas, como la Oficina Estadounidense de Transporte Marítimo (ABS), la DNV o el mercado de seguros británico Lloyds of London.
Pese a esto, tal y como recoge una publicación en el blog de la compañía en 2019, el Titán nunca fue certificado ni clasificado, asegurando que las agencias de clasificación «ralentizan la innovación».




