Internacional

Más de un centenar de bolsonaristas acusados por asaltar sedes de gobierno quedaron en libertad

No obstante, los cargos se mantendrán contra estas personas, quienes deberán portar tobilleras electrónicas, y tendrán prohibición de acceder a redes sociales.

En libertad, pero con cargos, quedaron más de un centenar de ciudadanos brasileños pro Bolsonaro, acusados de asaltar las sedes de gobierno durante el cambio de mando en Brasil.

En detalle, 102 de los más de 900 bolsonaristas encarcelados salieron de prisión, aunque deberán portar tobilleras electrónicas, además de la suspensión de sus permisos de armas, y la prohibición de comunicarse con otros sospechosos y de acceder a redes sociales.

El exmandatario, Jair Bolsonaro, ya había criticado que estas 900 personas siguieran encarceladas, afirmando desde Estados Unidos, país en el que se encuentra asentado, que estas «personas presas son tratadas como terroristas«.

«Cuando los detuvieron no les encontraron ni una navaja. Son cabezas de familia, señoras, madres, abuelas», agregó Bolsonaro.

La decisión del juez del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, se da tras las quejas que, coincidentemente, realizó también el lobby evangélico en el Congreso.

«No fue un golpe de Estado»

A mediados de febrero, el expresidente descartó que esta invasión a las sedes de gobierno por parte de bolsonaristas haya sido un golpe de Estado. «¿Golpe, qué golpe? ¿Dónde estaban el comandante, las tropas, las bombas?», señaló.

Además, en dicha oportunidad afirmó que volvería en marzo a Brasil para liderar la oposición contra Lula, en donde buscará impulsar una agenda liberal en economía, combatir el derecho al aborto, y defender la liberalización de las armas.