Internacional

Ganadora del Nobel de Literatura, Annie Ernaux: “Hay hombres en el mundo para quienes los libros escritos por mujeres simplemente no existen”

La escritora francesa recibió el galardón ante la Academia Sueca en Estocolmo en donde reflexionó sobre la falta de igualdad de género en el mundo y la literatura.

Getty Images
Por Nelson Quiroz
Viernes 09 de Dic, 2022 - 10:40
Actualizada el Viernes 09 de Dic, 2022 - 13:30
Compartir

“¿De verdad me está sucediendo esto a mí?”, fueron parte de las palabras emitidas por la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2022, la escritora francesa Annie Ernaux ante la Academia Sueca en Estocolmo.

En su extenso discurso, la literata hizo una reflexión respecto a un tema muy relevante para el siglo XXI y para ella como escritora: la falta de igualdad de género en el mundo.

“No necesito ir muy lejos a buscar esta frase. Surge. Con toda nitidez, con toda su violencia. Lapidaria. Irrefragable. La escribí hace sesenta años en mi diario íntimo. Escribiré para vengar a mi raza. Era un eco del grito de Rimbaud: “Soy de raza inferior por toda la eternidad”, manifestó la autora de “Une femme”.

“Tenía yo veintidós años. Era estudiante de Literatura Francesa en una facultad de provincias, rodeada de muchachas y muchachos procedentes de la burguesía local. Pensaba orgullosa e ingenuamente que escribir libros, hacerse escritor, al final de una estirpe de campesinos sin tierras, de obreros y pequeños comerciantes, de gentes despreciadas por sus modales, su acento, su incultura, bastaría para reparar la injusticia del nacimiento”, agregó.

“La literatura convertida en un valor superior”

Así, Annie Ernaux reflexionó: “Los libros eran mis compañeros; la lectura, mi ocupación natural fuera de la escuela. Aquel gusto lo cultivaba una madre que, a su vez, devoraba novelas en su tienda entre cliente y cliente, y que me prefería leyendo más que cosiendo o tejiendo. La carestía de los libros, la suspición de que eran objeto en mi colegio religioso, me los hacían aún más deseables”.

Bajo ese contexto, la francesa relató: “La elección de cursar estudios literarios se debió a que quería seguir con la literatura, convertida en un valor superior a todo lo demás, en un modo de vida, incluso, que me hacía proyectarme en una novela de Flaubert o de Virginia Woolf y vivirlas literalmente”.

“Que dos o tres editores rechazaran mi primera novela —cuyo único mérito residía en la búsqueda de una forma nueva— no fue lo que derrumbó mi deseo y mi orgullo. Fueron situaciones de la vida en las que ser una mujer suponía un pesado lastre con respecto a ser un hombre en una sociedad donde los roles estaban definidos según el sexo, la contracepción estaba prohibida y la interrupción del embarazo se consideraba un crimen”, soltó la ganadora de la mayor distinción literaria del mundo.

“En pareja y con dos hijos, docente de profesión y con la intendencia familiar a mi cargo, me alejaba día a día, cada vez más, de la escritura y de mi promesa de vengar a mi ‘raza’ (…) espontáneamente, emergió en mí el estruendo de una lengua que arrastraba consigo la ira y la irrisión, incluso la vulgaridad, una lengua del exceso, insurgente, a menudo utilizada por los humillados y los ofendidos, como la única forma de responder a la memoria de los desprecios, de la vergüenza y de la vergüenza de la vergüenza”, añadió en su alocución.

Annie Ernaux

La autora francesa Annie Ernaux da una conferencia de prensa cuando gana el Premio Nobel de Literatura el 6 de octubre de 2022 en París, Francia.

“Desde mi experiencia de mujer…”

En ese sentido, Annie Ernaux expuso que con su obra no pretende “contar la historia de mi vida ni desvelar sus secretos, sino descifrar una situación vivida, un acontecimiento, una relación amorosa, y revelar así algo que solo la escritura puede hacer existir y transmitir, quizá, a otras conciencias y otras memorias” .

“Así concebí mi compromiso a través de la escritura, compromiso que no consiste en escribir ‘para’ una categoría de lectores, sino ‘desde’ mi experiencia de mujer y de migrante interior, desde mi memoria ya cada vez más vasta de los años recorridos, desde el presente, incesante proveedor de imágenes y palabras de los otros”, complementó.

“Lo vemos hoy con la revuelta de esas mujeres que han encontrado las palabras para acabar con el poder masculino y se han alzado, como en Irán, contra su forma más arcaica. Escribiendo en un país democrático, sigo preguntándome, sin embargo, por el lugar que ocupan las mujeres en el ámbito literario. Su legitimidad para producir obras aún no está ganada. Hay hombres en el mundo, incluso en los círculos intelectuales occidentales, para quienes los libros escritos por mujeres simplemente no existen, nunca los citan”, expresó.

“Una señal de esperanza”

En esa línea, la escritora francesa indicó que “el reconocimiento de mi obra por la Academia Sueca es una señal de esperanza para todas las escritoras. En el acto de sacar a la luz lo ‘indecible social’, esa interiorización de las relaciones de dominación de clase y/o raza, de sexo también, que solo sienten quienes son objeto de ella, reside la posibilidad de la emancipación individual pero también colectiva”.

“Al concederme la más alta distinción literaria existente, una gran luz ilumina mi trabajo de escritura y de investigación personal, realizado en la soledad y la duda. No me deslumbra. No considero la concesión del Premio Nobel como una victoria individual (…) Comparto el orgullo con quienes, de un modo u otro, desean más libertad, igualdad y dignidad para todos los seres humanos, independientemente de su sexo y su género, de su piel y su cultura. Con quienes piensan en las generaciones venideras, en la salvaguarda de una Tierra que la codicia de unos pocos sigue haciendo cada vez menos habitable para el conjunto de los pueblos”, cerró Annie Ernaux.

Para conocer el discurso de la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2022 en El País pinchando el aquí.

Síguenos en El Mostrador Google News
Lo más visto