«Fue un error grave»: periodista argentino que «delató» a exministro de Salud ofreció disculpas públicas
Horacio Verbitsky, envuelto en el escándalo del "Vacunatorio VIP", aseguró que quiso conseguir la dosis debido a los contagios en su familia.

Abuelas de Plaza de Mayo's President, Estela de Carlotto (L), speaks next to journalist Horacio Verbitsky during a press conference with other leaders of human rights organizations in Buenos Aires on August 8, 2017 demanding the whereabouts of Santiago Maldonado who disappeared a week ago when the Gendarmerie dispersed a Mapuche protest in the Pu Lof community, Resistencia, Cushamen Department, some 1850 km southwest of Buenos Aires. / AFP PHOTO / Juan MABROMATA (Photo credit should read JUAN MABROMATA/AFP via Getty Images)

«Llamé a mi viejo amigo Ginés González García, a quien conozco hace muchos años, que me dijo que tenía que ir al Hospital Posadas. Cuando estaba por ir recibí un mensaje del secretario de Ginés, que me dijo que iba a venir un equipo de vacunadores del Posadas al ministerio, y que fuera allí a darme la vacuna«.
Con estas palabras, el periodista argentino Horacio Verbitsky revelaba el jueves lo que se convertiría en el escándalo del «Vacunatorio VIP», que precisamente le costó la salida de González García del ministerio de Salud, luego que el presidente Alberto Fernández le pidiera la renuncia.
Tras la controversia, Verbitsky hizo sus descargos a través del sitio web El Cohete a la Luna, en el que es columnista, tras la ola de críticas que recibió. «Asumo sin excusas la parte que me toca y acepto todas las críticas recibidas, así como agradezco las tan numerosas comunicaciones de solidaridad y afecto», sostuvo.
Agregó que «si lo hice y, sobre todo, si luego lo conté sin que nadie me lo preguntara, es porque no advertí que fuera algo incorrecto, el ejercicio de un privilegio (…) Mi vacunación en el Ministerio de Salud fue un error grave, del que me arrepiento, y por el que pido disculpas».
También expuso las razones de por qué accedió a la vacuna, ya que estaba «alarmado ante el noveno contagio en mi familia, que abarcó desde septuagenarios hasta bebés de un año, y con una víctima fatal luego de semanas de sufrimiento«.
«Lo más decente que se me ocurre es reconocerlo y pedir perdón. El único consuelo es constatar cuánta gente digna y pura nos rodea y no nos habíamos dado cuenta», concluyó Verbitsky.




