Internacional

Joe Biden sigue derribando el legado Trump: Estados Unidos volvió oficialmente a ser parte del Acuerdo de París

El retorno del país al acuerdo había sido una de las promesas del actual mandatario.

Este viernes, el presidente Joe Biden concretó finalmente el retorno de Estados Unidos al Acuerdo de París, que busca combatir el cambio climático en la búsqueda de un futuro mucho más sustentable y con bajas emisiones de carbono, limitando los aumentos de la temperatura global e intentado bajarlo a solo 1,5º Celsius sobre los niveles preindustriales.

Su predecesor, Donald Trump, decidió abandonar el pacto, acusando que este era injusto con su nación, decisión que generó controversia a nivel mundial.

Antony Blinken, el secretario de Estado de Biden, señaló en un comunicado que «el cambio climático y la diplomacia científica nunca podrán volver a ser ‘agregados’ en nuestras discusiones de política exterior«.

«Abordar las amenazas reales del cambio climático y escuchar a nuestros científicos está en el centro de nuestras prioridades de política nacional y exterior«, agregó Blinken, junto con destacar que a partir de ahora la diplomacia climática será crucial en la lucha contra el calentamiento global.

Joe Biden cumple así con una de sus promesas más importantes a tan solo un mes de su llegada a la Casa Blanca, y fue enfático en aclarar que busca convertir la ecología y el combate contra el calentamiento global en una de las máximas prioridades de su Gobierno.

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«Ya no podemos retrasar ni hacer lo mínimo para abordar el cambio climático. Esta es una crisis existencial global. Todos sufriremos las consecuencias«, advirtió durante su discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde aprovechó de emplazar a los países europeos para que redoblen sus esfuerzos en estas materias.

El próximo 22 de abril, Estados Unidos realizará una cumbre climática, en el marco del Día de la Tierra, pero la propuesta ecologista de Biden incluso busca ir más allá. El mandatario busca hacer que el sector energético estadounidense esté libre de polución para el año 2035, y que su economía, la más grande del mundo, funcione sin emisiones de gases de invernadero para el 2050.