Coronavirus: más de 2.000.000 de víctimas en el mundo debido al Covid-19
La OMS alertó de una catástrofe sanitaria en Brasil y el laboratorio Pfizer anuncia un atraso en la entrega de sus vacunas.

Funeral de una víctima del Covid-19 en Los Angeles / PATRICK T. FALLON

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de la grave crisis sanitaria que vive Brasil. Su advertencia coincide con el registro de más de dos millones de personas que perdieron la vida por el Covid-19. Desde el inicio de la pandemia el nuevo coronavirus ya se extendió en los cinco continentes.
El contador global de la Universidad Johns Hopkins muestra que hasta la fecha se identificaron 2.009.595 víctimas. A nivel de contagios ya se acumulan 93.869.189 positivos confirmados en todo el mundo. EEUU es el país que lidera la tragedia con al menos 392.106 decesos, seguidos de Brasil que contabiliza 208.246 muertes. India, México y Reino Unido enteran las cinco naciones más afectadas.
Otros cinco países suman más de cincuenta mil fallecidos por los efectos de la enfermedad del SARS-CoV-2. Italia registra 81.325, Francia llega a 70.090, Rusia tiene 63.558, Irán observa 56.621 y España acumula 53.314. En Sudamérica se ve que Colombia, Argentina, Perú y Chile están entre las 20 naciones con más decesos.
En paralelo el laboratorio Pfizer anunciaba un retraso en la entrega de las vacunas que fabrica. La compañía estadounidense precisó que durante enero y febrero bajarán los envíos, para cambiar el sistema de producción. La empresa manifestó que su nuevo objetivo es entregar 2.000 millones de dosis en 2021.
En la región la OMS advierte que la situación del estado brasilero de Amazonas es peor que en la primera ola. La entidad de Naciones Unidas manifestó que se puede provocar la implosión del sistema sanitario. El director de emergencias del organismo, Michael Ryan, dijo que «de continuar así las cosas, claramente vamos a ver una ola que será peor que la catastrófica de abril y mayo».

Trabajador camina por un cementerio en la ciudad de Harare / JEKESAI NJIKIZANA

Trabajador camina por un cementerio en la ciudad de Harare / JEKESAI NJIKIZANA




