Italia fijó restricciones para la Navidad ante el Covid-19 y el gobierno enfrenta críticas
Las autoridades sanitarias tomaron la medida tras registrar su mayor número de muertes diarias en la pandemia.
Las calles decoradas por la Navidad en Italia / ALBERTO PIZZOLI
El gobierno de Italia decidió establecer algunas reglas para el período de la Navidad ante las cifras de contagios del Covid-19. Se trata de las restricciones más duras en Europa y por eso generaron críticas. Las autoridades prohibieron los viajes al interior del país durante el período de final de año.
Los científicos compartieron la definición del Ejecutivo y llamaron a celebrar festividades más sobrias. En el territorio italiano se enfrenta una segunda ola de coronavirus grave y se busca evitar un tercer rebrote. El bloqueo se produjo luego que se registrara el mayor número diario de personas fallecidas.
El ministerio de Salud informó 993 decesos por la pandemia en la última jornada. La cifra eleva a más de 58.000 las víctimas por la enfermedad del SARS-CoV-2 desde el inicio de la emergencia. Los trabajadores de la salud creen que el endurecimiento de las restricciones es esencial para evitar una catástrofe.
Las personas no podrán viajar entre las regiones desde el 20 de diciembre hasta el 6 de enero. Sólo se permitirán excepciones para quienes tengan motivos laborales, de salud o de emergencia. La medida establece que las personas no podrán salir de sus ciudades el día de Navidad, el día de San Esteban y el día de Año Nuevo.
El plan es evitar que los familiares que viven en diferentes áreas se reúnan y se generen contagios. El primer ministro Giuseppe Conte manifestó que «espera una Navidad diferente», advirtiendo que puede ocurrir una tercera ola en enero y que se toma «una precaución esencial para proteger a nuestros seres queridos».
The Guardian informa que se incluyó un toque de queda de 22:00 a 5:00 horas, extendido hasta las 7:00 horas el día de Año Nuevo, cuando la curva de infección va bajando y las admisiones hospitalarias disminuyen.
La principal preocupación es el resurgimiento de casos, que se dieron después de un verano de viajes y socialización.
Campaña de test del Covid-19 en Roma / Simona Granati - Corbis