Científicos detectan onda gravitacional que provino de la fusión de dos agujeros negros
El fenómeno parece imposible de explicar con las leyes de la relatividad general y lo que se conoce de la física de las estrellas.

Imagen recreativa de la unión de dos hoyos negros

Se trata del descubrimiento más importante del campo desde que en 2016 se descubriera la primera onda gravitacional. Dos detectores captaron la misma señal de la fuente de ondas gravitacionales más potente jamás observada. Ocurrió el 21 de mayo de 2019 y duró apenas una décima de segundo.
El patrón que la vibración produjo en los haces de luz láser, de los detectores LIGO en EEUU y Virgo en Italia, permitió reconstruir el fenómeno. Luego de más de un año de estudio se estableció que la onda provino de la fusión de dos agujeros negros, ocurrida hace unos 7.000 millones de años y la mayor captada hasta la fecha.
El hecho lo muestran dos estudios en los que participaron aproximadamente 2.000 científicos de 19 países. Este particular choque se produjo antes que se formara el sistema solar y la Tierra. El que ocurrió cuando un agujero negro con una masa 85 veces superior al Sol chocó con otro equivalente a unas 66 estrellas solares.
Por ahora el fenómeno parece imposible de explicar con las leyes de la relatividad general y lo que se conoce de la física de las estrellas. Serán los expertos quienes definan si se debe cambiar la teoría de evolución estelar, o bien logren determinar que los agujeros negros involucrados tienen un origen desconocido y aún misterioso.
El físico teórico colaborador de Virgo, Toni Font, aseguró a El País que «hoy por hoy no estamos preparados para comprender este fenómeno y no podemos responder las muchas preguntas que abre». Para el científico «lo más interesante es que el resultado de esta fusión es un agujero de 142 masas solares, algo jamás observado».




