Jair Bolsonaro recortó el programa social que redujo la miseria en Brasil
Desde junio de 2019 se redujo la incorporación de familias al sistema de aportes y unas 5 millones de personas esperan acceder al programa.


La política afecta a quienes más necesitan la asistencia. El programa Bolsa Familia -enfrenta la incertidumbre. El plan lanzado en 2003 por Lula da Silva está cayendo, aunque sus beneficiarios recibieron un pago adicional a fines de 2019 por una promesa en campaña del ultraderechista gobernante Jair Bolsonaro.
Entre julio y octubre del 2019 -el último mes con datos oficiales-, las familias que accedieron al programa, que paga 89 reales per capita (unos $16.500), se desplomó. Desde la mitad del año pasado el promedio de las nuevas concesiones, que antes era de 220.000 familias al mes, cayó a menos de 10.000.
El gobierno brasilero promete cambios en el programa, una conquista política vinculada al Partido de los Trabajadores (PT). En paralelo medio millón de familias siguen en la lista de espera para recibir la ayuda. Según el Ministerio de Ciudadanía existen 494.229 familias inscritas en el registro y son las habilitadas para cobrar la subvención.


Esa secretaría de estado reconoce los recortes desde 2019, pero aseguró a El País que la inclusión de nuevas familias se normalizará "con la conclusión de los estudios de reformulación de la Bolsa Familia". Por ahora los datos oficiales podrían estar por debajo de la realidad y la lista de espera sería mayor a la del ejecutivo.
Una medición con datos públicos -y la ayuda de especialistas- arroja que unas cinco millones de personas estarían aptas para acceder a la ayuda antimiseria. Se trata de más de tres veces las familias (1,7 millones) de lo que el Palacio Do Planalto en Brasilia anunció, y sin entregar los detalles de esa cifra.
El escenario es inédito en la historia del programa y agrava la situación de la población más vulnerable, considerando que a fines de 2018 unas 13,5 millones de personas se encontraban en condiciones de miseria en Brasil. Lo más grave era la tendencia ascendente desde 2015, que cinco años después puede aumentar.






