Sonda Parker de NASA se transformó en la primera en la historia en ingresar a la atmósfera del Sol
La nave exploró la zona a unos 24 millones de kilómetros de la superficie de la estrella.


La agencia estadounidense de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) confirmó que por primera vez en la historia una nave espacial pudo ingresar en la atmósfera del Sol. Los primeros resultados científicos de la Sonda Solar Parker dan cuenta de una estrella más violenta y enigmática de lo que estimaban los expertos.
La misión central de Parker es entender por qué las capas más superficiales de la atmósfera solar alcanzan temperaturas de un millón de grados, mientras que en la superficie sólo tiene 5.000 grados. Ese enigma es fundamental para entender el comportamiento de la estrella y su viento solar de partículas subatómicas cargadas.
La nave exploró la zona a unos 24 millones de kilómetros de la superficie, que corresponde a seis veces más cerca lo que está la Tierra del Sol., siguiendo una órbita que tras acercarse al máximo a la estrella se aleja hasta pasar a Venus, el segundo planeta más cercano. La sonda lleva un escudo térmico que soporta 1.400 grados.


La misión ya dejó cuatro estudios publicados en Nature, entre los que está el que muestra que el flujo de partículas es más rápido de lo observado. "El viento solar avanza formando enormes olas que, en cuestión de minutos, duplican su velocidad llegando hasta los 150 kilómetros por segundo", explicó el físico y coautor Justin Kasper.
Kasper explicó a El País que las ráfagas de viento solar "vienen en grupos y parecen tener una estructura coherente". El estudio agrega que esos patrones pueden deberse a que el Sol genera un campo magnético que marca el camino que siguen las partículas y las acelera, como una especie de autopista tiene forma de "S".
En poco más de 30 días Parker usará la gravedad de Venus para ingresar más en la atmósfera del Sol, alcanzando en cinco años una cercanía máxima de unos 6,9 millones de kilómetros de la superficie. En esa fecha estará Solar Orbiter, una misión europea, que partirá en 2020 y observará la estrella a unos 42 millones de kilómetros.




