G20 en riesgo de fracasar por la guerra comercial EEUU-China y la tensión con Rusia
Los técnicos de Washington y Pekín trabajan contra el reloj para lograr un mínimo consenso, al margen de la agenda oficial.


La cumbre del G20 que comenzó marcada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China -y las divergencias sobre el cambio climático- corre el riesgo de fracaso. Es el ambiente de tensión en el que Vladimir Putin se siente cómodo. En paralelo en las calles de la ciudad de Buenos Aires las organizaciones sociales y sindicales marchan contra el ajuste decretado por el FMI y las políticas de los países ricos.
La fotografía con que arrancó la reunión argentina del Grupo de los 20 muestra al príncipe saudí Bin Salmán relegado a un extremo, junto al presidente del Banco Interamericano de Desarrollo y los primeros ministros de Australia e Italia. La guerra con la que devasta Yemen (apoyado por Estados Unidos) y el asesinato en Estambul del periodista Jamal Khashoggi lo convierten en un paria.


Donald Trump lp protege pero prefiere no mostrarse junto a él. En esa misma imagen Vladimir Putin posa impasible. Conoce bien los ritos y los trucos de estas cumbres. Bin Salmán no recibió más abrazos que los del presidente argentino Mauricio Macri, anfitrión y por tanto obligado, y los de Putin, su enemigo en el tablero sirio y su aliado ocasional en el terreno energético. Trump, evidentemente, está en el centro de los conflictos.
Su guerra comercial con China frena el crecimiento económico mundial, pero no impedirá que con el presidente chino Xi Jinping se reunan para cenar el sábado por la noche. En paralelo los técnicos de Washington y Pekín trabajan para lograr un mínimo consenso. Sobre el cambio climático Trump está solo. Incluso Xi se suma, al menos verbalmente, a quienes consideran necesario actuar con urgencia ante el calentamiento global.






