Estados Unidos envía 5 mil soldados a la frontera para frenar el avance de la caravana de migrantes
Los militares, que irán armados, se suman a los 2.092 miembros de la Guardia Nacional.


El Pentágono anunció el despliegue de 5.200 soldados en la frontera con México ante el avance de la caravana de migrantes centroamericanos que se dirige hacia Estados Unidos.
De ese contingente, 800 uniformados ya están de camino a Texas y el resto llegarán a finales de semana. Los militares, que irán armados, se suman a los 2.092 miembros de la Guardia Nacional, la unidad de reserva del Ejército, que fueron enviados el pasado abril por Donald Trump cuando otra caravana de migrantes avanzaba hacia EE.UU.
Según algunos cálculos, hasta 7.000 inmigrantes centroamericanos, que huyen de la inestabilidad en sus países, integran la caravana, iniciada en Honduras y que está ahora en México, donde las autoridades tratan de convencerles de que desistan de su objetivo de llegar más al norte.
Trump anunció la semana pasada el envío del Ejército a la frontera, pero la cifra inicial que se barajaba era de 800 militares. También advirtió de que cortaría la ayuda exterior a países centroamericanos por no detener el dramático periplo de los migrantes.
Horas antes del anuncio del Pentágono, el mandatario volvió a abrazar el discurso del miedo a la inmigración al calificar de “invasión” ese éxodo y al avisar a los migrantes que se encontrarán con militares desplegados en la frontera. “Hay muchos miembros de pandillas y gente muy mala mezclada en la caravana que se dirige a nuestra frontera sur. Por favor, den la vuelta, no serán admitidos en Estados Unidos a no ser que sigan el proceso legal”, escribió en Twitter, sin dar pruebas sobre los miembros de la comitiva. “¡Esto es una invasión de nuestro país y nuestro Ejército les está esperando!”


Los dos últimos predecesores de Trump en la Casa Blanca, el demócrata Barack Obama y el republicano George W. Bush, autorizaron el despliegue en la frontera de la Guardia Nacional, que depende de cada Estado, tras repuntes en las llegadas de inmigrantes indocumentados.
Lo que es inusual es que un presidente envíe a soldados convencionales, en lo que supone una clara militarización de la frontera. Los 5.200 uniformados son una cantidad muy similar al contingente militar que tiene EE UU en Irak en la campaña contra el Estado Islámico, según los últimos datos disponibles. Y más que duplica los 2.000 efectivos norteamericanos en Siria que asesoran en la lucha contra los yihadistas. Aun así, el número de soldados en la frontera con México queda por debajo de los 14.000 militares desplegados en Afganistán, una guerra sin fin iniciada en 2001.




