Merkel condena la violencia xenófoba en Alemania
Grupos de neonazis tomaron las calles de Chemnitz y llamaron a cazar extranjeros con gritos de "nosotros somos el pueblo".


Alemania está en shock desde que grupos de neonazis tomaran las calles de Chemnitz y llamaran a cazar extranjeros al grito de "nosotros somos el pueblo". En el medio, algunos vecinos rinden homenaje a un difunto que habría sido asesinado en una pelea con ciudadanos de otros países. "La gente está muy enfadada, esto no se acaba aquí”, asegura Simone de 55 años, quien participa en las protestas.
La canciller alemana, Angela Merkel, condenó los actos violentos: "Hemos visto persecuciones xenófobas colectivas, odio en la calle y eso no tiene nada que ver con el estado de derecho". Los disturbios y concentraciones ultras se han repetido desde ese dpia y dejan una veintena de heridos. La llegada desde 2015 de más de 1,2 millones de refugiados disparó el ultranacionalismo.


Un sirio y un iraquí fueron detenidos por el apuñalamiento de Daniel H. La policía también investiga a diez personas a las que vio durante las marchas haciendo el saludo hitleriano. En una gran pancarta desplegada en una manifestación se leía: "Extranjeros fuera". El este alemán es el eje de la extrema derecha. El partido Alternativa para Alemania (AFD) obtuvo un 27% de los votos en septiembre de 2017.
Sus líderes avivan la xenofobia dentro y fuera del Bundestag, el parlamento federal. "Si el estado no está en condiciones de proteger a sus ciudadanos, la gente sale a las calles a protegerse, es así de simple. Es una obligación ciudadana parar la mortífera migración de los cuchillos", escribió en Twitter el diputado Markus Frohmaier de AFD. Las llamadas a aplicar la justicia ciudadana hicieron sonar todas las alarmas de la clase política.






