Mauricio Macri pidió un rescate al Fondo Monetario Internacional
El mandatario enfrenta una crisis económica, agravada por la depreciación del peso argentino frente al dólar.
Argentina cae ante el dólar y vuelve a pedir un rescate al Fondo Monetario Internacional (FMI). El presidente Mauricio Macri anunció que había hablado con la presidenta del fondo, Christine Lagarde, para pedirle su respaldo, y dijo que necesitan el dinero para superar un contexto internacional "complejo" con tasas de interés más altas. El mismo día el peso argentino se depreció más de 5% frente al dólar.
El pedido de ayuda al FMI es la historia de un fracaso e implica un alto costo político para Macri, en un país que por años acusó al organismo de provocar ajustes y crisis económicas. El peso argentino evidenció su vulnerabilidad, pese a las medidas extraordinarias. El banco central subió 7,75% las tasas de interés para desalentar a los inversores que huían del peso y se volcaban a la moneda norteamericana.
El déficit es el problema del modelo Macri. Su gobierno anunció un recorte de US$ 3.000 millones del gasto, para reducir la dependencia estatal del exterior. Nada fue suficiente y los inversores desconfían de la economía argentina. Mientras el dólar subió 5,3%, Colombia depreció su moneda 1,4%, Chile 1,3% y Brasil 0,8%. Sostener el peso le costó al banco central trasandino más de 5.000 millones de dólares en cuatro días.
La primera vez, Argentina recibió 75 millones de dólares del FMI en 1957, cuando los militares habían derrocado a Juan Perón. La última en 2003 por US$ 10.000 millones con Carlos Menem. La relación terminó en 2006, cuando Néstor Kirchner canceló toda la deuda. Para muchos argentinos, el FMI es sinónimo de ajuste y lo ejemplifica la debacle de 2001 con Fernando de la Rúa. Entre 2016 y 2017, Macri emitió títulos por US$ 59.000 millones, casi el doble que Arabia Saudita, el segundo en ese podio.