Internacional

Empresarios mexicanos buscan frenar a candidato que desea separar al Estado de intereses comerciales

La élite empresarial decidió entregar su apoyo al conservador Ricardo Anaya.

A menos de dos meses de las elecciones presidenciales en México, el favorito Andrés Manuel López Obrador (AMLO) sumó rivales complejos: La élite empresarial. Los grandes directivos consideran que su llegada al poder supondría una ruptura del statu quo y será dañino para la economía y sus intereses. Su objetivo es aumentar la sensación de miedo por su potencial triunfo y apoyar al conservador Ricardo Anaya.

López Obrador suele recordar a Benito Juárez y la separación de la iglesia y el Estado, porque él desea separe al poder político del económico. "Se creen los dueños del país", insiste en medio de la mayor ola de ataques de la élite empresarial, incluido mexicano más rico, Carlos Slim. La incertidumbre entre los empresarios crece ante el candidato de Juntos Haremos Historia, una coalición que reúne desde el Partido del Trabajo (de izquierda) y el Partido Encuentro Social (de ultraderecha).

Los grandes capitales se cuadran con Ricardo Anaya, quien encabeza una coalición de partidos de centroderecha, centroizquierda y centro. El objetivo es llegar a junio con posibilidades de revertir los sondeos y acaparar el voto útil de quien no quiere la victoria de López Obrador, según comentan decena de directivos al diario El País.

En los últimos días las diferencias de AMLO contra un grupo de empresarios, provocó la respuesta del Consejo Mexicano de Negocios con un mensaje que lo acusa de "expresiones injuriosas y calumniosas", y recordándole al candidato que el sector privado genera el 90% de los puestos de trabajo formales del país. Sin embargo, casi ocho de cada 10 trabajadores se desempeñan en pequeñas y medianas empresas.