Escuela donde ocurrió última matanza en EE.UU. contaba con guardia armado, pero nunca actuó
"Me revuelve el estómago. Nunca llegó a entrar", dijo el sheriff Scott Israel.
Un guardia de seguridad del instituto Stoneman Douglas, en Florida, Estados Unidos, donde murieron tiroteadas 17 personas, oyó los disparos y acudió al edificio donde tenía lugar, pero nunca llegó a entrar.
Aunque estaba armado y debía haber intervenido, estuvo cuatro minutos afuera mientras proseguía la matanza. Dentro Nikolas Cruz, de 19 años, asesinaba a 14 alumnos y tres adultos. Tras la tragedia el vigilante, Scot Peterson, fue suspendido de sueldo y ha terminado presentando su renuncia.
"Estoy devastado", dijo el sheriff del condado de Broward, Scott Israel, en la rueda de prensa en que contó lo sucedido. "Me revuelve el estómago. Nunca llegó a entrar", agregó.
El tiroteo duró seis minutos. Cuando sonaron los primeros balazos Peterson estaba en otro lugar resolviendo un problema con una alumna. Escuchó los tiros y a los dos minutos de iniciarse la masacre había llegado al edificio número 12, donde estaba sucediendo todo, donde estudiaban los alumnos de primer año. Los cuatro minutos restantes permaneció allí parado sin acceder. Una grabación de vídeo permitió a la policía ver lo que había ocurrido y comprobar que el encargado de seguridad escolar no hizo su labor.
"Tendría que haber entrado, hacer frente al asesino y matarlo", lamentó el sheriff Israel. Nikolas Cruz usó en su matanza un fusil de asalto semiautomático AR-15.
La noticia se conoce luego que Donald Trump propusiera armar a profesores para evitar matanzas en los colegios.