Joven quiso conocer a su madre biológica y fue torturada y asesinada
Rebecca Ruud asesinó a su hija, luego de someterla a un día a día de torturas de distinta índole.


A los 15 años, Savannah Leckie decidió irse a vivir con su madre biológica, Rebecca Ruud. Luego de conversarlo con su mamá adoptiva, la joven, que presentaba un cuadro leve de autismo, se mudó a una granja en Missouri para compartir techo con la mujer que la entregó al poco tiempo de nacer.
La trama parecía feliz, pero pronto se transformó en una película de terror. La primera señal que alertó a los 250 habitantes del pueblo de Theodosia fue un incendio en la propiedad de Ruud. La mujer presentaba quemaduras. De acuerdo a su versión, se las hizo cuando salvó a Savannah de las llamas. El personal de emergencia nunca vio ni habló con la joven.
Dos días más tarde, Savannah desapareció. La madre dijo que había escapado por la culpa de haber iniciado el fuego.
Sin embargo, las investigaciones desmintieron la historia de la mujer con pruebas macabras. En la propiedad encontraron dientes humanos, una picadora de carne, un cuchillo y un alcalino que puede ser usado para disolver tejidos del cuerpo. Una segunda indagatoria al terreno halló fragmentos de huesos a unos 350 metros de la casa. Los análisis confirmaron que pertenecían a la joven, pero para entonces Ruud ya había huido con su nueva pareja.
Un ex novio de Ruud contó a la policía los maltratos que sufrió Savannah antes de morir. La adolescente, educada en la casa y sin contacto con la comunidad, era obligada a arrastrarse en una jaula de cerdos como un método disciplinario y a bañarse en charcos de la zona. Cuando descubrió que la joven se realizó cortes en el brazo, la madre la castigó aplicando diariamente alcohol y sal en las heridas.
La mujer fue detenida en una estación de buses. Fue imputada por homicidio, abuso de menores con resultado de muerte, manipulación de evidencias y abandono de cuerpo.




