Fiscales generales de Washington y Maryland preparan demanda contra Donald Trump
Los juristas acusarán al presidente de Estados Unidos de violar las cláusulas anticorrupción de la Constitución al aceptar pagos de Gobiernos extranjeros para sus empresas.
Los fiscales generales de Washington y Maryland demandarán al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusándolo de violar las cláusulas anticorrupción de la Constitución al aceptar millones de dólares de Gobiernos extranjeros en pagos a sus empresas, según informa el Washington Post.
Los dos fiscales generales, ambos demócratas, basarán su demanda en que esos "millones en pagos y beneficios de Gobiernos extranjeros" los ha recibido desde que se mudó a la Casa Blanca.
El medio remarca el hecho de que el magnate optó "conservar la propiedad de sus compañías" tras asumir el cargo de jefe de la nación. La demanda se basa en la denominada "cláusula de retribuciones", que prohíbe a los altos funcionarios estadounidenses recibir regalos u otros pagos de Gobiernos extranjeros. Una ONG de defensa de la ética ya había presentado en enero una acción judicial similar, pero ésta sería la primera por parte de instituciones públicas.
Trump transfirió el control de su conglomerado empresarial a sus dos hijos adultos varones, Donald Jr. y Eric, para evitar posibles conflictos de intereses durante el tiempo en que ocupe la presidencia. Sin embargo, el fiscal general de Washington, Karl A. Racine, y el fiscal general de Maryland, Brian Frosh, consideran que Trump "ha roto muchas promesas de mantener separado su deber público de sus intereses de negocios privados, incluyendo el recibir actualizaciones regulares sobre la salud financiera de la compañía".
"Para conocer plenamente la magnitud de las violaciones constitucionales de Trump tendremos que ver sus registros financieros, sus impuestos que se ha negado a liberar", dijo Frosh, según el mismo diario.
Si un juez federal permite que el caso proceda, según explicaron los fiscales de Washington y Maryland al Post, uno de los primeros pasos sería pedir copias de las declaraciones fiscales de Trump —que se ha negado a hacer públicas hasta ahora— para conocer hasta dónde llegan sus tratos de negocios en el extranjero.