ISIS redobla su ofensiva terrorista ante la pérdida de terreno del califato
La ola de atentados de la última semana dejó alrededor de 300 muertos.


Al tiempo que el Estado Islámico (ISIS) pierde territorio en Siria e Irak, sus secuaces incrementan el número y envergadura de ataques fuera de las fronteras del califato.
En tan solo una semana y finalizando el Ramadán, el ISIS ha matado a unas 300 personas en la ola de atentados suicidas que ha sacudido Turquía (44 muertos), Bangladés (20), Irak (entre 165 y 213 según las fuentes), Yemen (40) y Líbano (5).
“El ISIS necesita mantener una imagen de éxito y victorias para atraer seguidores. Si no puede decir que está construyendo un Estado Islámico, y si de hecho está perdiendo ese estado, necesita ganar en otros sitios”, señaló Daniel Byman, analista en el Brookings Institute.
En Siria, el ISIS pierde terreno y efectivos y en en Irak, el Ejército nacional recuperó la estratégica localidad de Faluya, expulsando al ISIS y abriendo el camino para hacerles frente en Mosul.
Debilitado en su territorio, el Estado Islámico se lanza en la guerra global, confirmando el giro en su modus operandi que inició con la masacre de París en noviembre de 2015.
Los atentados perpetrados esta semana por ISIS confirman un giro en su estrategia. Sin embargo, éste ha sufrido numerosas metamorfosis desde que se gestara una década atrás su primera versión en un centro de detención clandestino de Irak, Camp Bucca, hasta devenir lo que hoy se conoce como Estado Islámico.




