Un hombre lleva 13 años en Guantánamo por un error en su nombre
Mustafá al Aziz al Shamiri es uno de los 107 prisioneros que siguen en el polémico centro de detención, de los cuales 48 ya recibieron autorización para ser liberados.


Autoridades militares estadounidenses admitieron que han mantenido
con un miliciano que luchó con Al Qaeda en Afganistán.
Acompañado por dos representantes y un traductor, Mustafá al Aziz al Shamiri (37 años) compareció ante un panel que debe decidir si lo pone en libertad.
Hasta la fecha no ha sido liberado porque Estados Unidos consideraba que era un preso demasiado peligroso y que representaba una amenaza para su seguridad nacional.
"Se estimó que el preso YM-434 era un facilitador o correo de Al Qaeda, además de un instructor, pero ahora entendemos que estas actividades fueron llevadas a cabo por otros conocidos extremistas con nombres o alias similares", afirmaron las autoridades.
Los representantes legales de Al Shamiri dijeron que "desde el comienzo (del proceso), ha mostrado una actitud positiva hacia la vida tras Guantánamo". "Tiene un fuerte deseo de recibir una educación para la futura esposa que su familia ya le ha localizado", añaden.
"Durante su detención, ha ido a clases de arte y de inglés, además de aprender carpintería y cocina. Durante el último banquete, Mustafá tuvo la generosidad de preparar más de 30 platos y dulces para sus compañeros detenidos. Cuando le preguntamos por qué hizo los dulces, dijo que lo hace porque le hace sentir que puede compartir y devolver cosas al resto de la gente", indica.
Al Shamiri es uno de los 107 prisioneros que siguen en el polémico centro de detención, de los cuales 48 ya recibieron autorización para ser liberados.
El presidente de Estados Unidos Barack Obama está decidido a cerrar la prisión antes del final de su mandato, en 2017, según ha repetido en varias ocasiones, pero por ahora se encuentra con la oposición del Congreso.
La prisión fue establecida en 2002 por la administración de George W. Bush. Fue instalada para trasladar a los sospechosos considerados más peligrosos para ser interrogados y juzgados por crímenes de guerra.




