La ONU alerta de la falta de servicios de salud para las mujeres refugiadas
Sólo el 5% de la ayuda humanitaria se dedica a atención al parto, anticoncepción o asistencia a quien sufre violencia sexual.


y adolescentes necesitan asistencia humanitaria en todo el mundo. Ellas, que ya parten de una situación de vulnerabilidad y desigualdad, son las que más sufren
y los desastres naturales.
La ONU advierte no se cubren sus necesidades más básicas de salud reproductiva y sexual. En los momentos de crisis, la atención obstétrica y neonatal, los suministros para partos sin riesgos, la anticoncepción –también de emergencia–, la prestación de retrovirales o la atención para quienes han sufrido violencia sexual quedan en un segundo plano. Sólo el 5% de la ayuda humanitaria se destina a la salud sexual y reproductiva, según los cálculos de Naciones Unidas.
Ejemplo de ello es la actual crisis de los refugiados que tratan de cruzar a Europa del norte por la ruta de los Balcanes. Según los datos de la ONU,
el 6% de ellas están embarazadas. Y la mayoría no tiene ningún tipo de asistencia durante el camino.
“El alimento, el albergue y la atención a los traumas físicos aparecen como las necesidades más acuciantes”, ha incidido Luis Mora, responsable de género y Derechos humanos de Unfpa.
Aunque existan organizaciones de asistencia o países como Macedonia hayan habilitado servicios de asistencia obstétrica, muchas no pueden esperar a las consultas y deben continuar su viaje.




