Millonario confesó asesinato mientras grababa un documental en EE.UU. y arriesga pena de muerte
"Ya está. Te pillaron. ¿Qué hiciste? Pues matarlos a todos, por supuesto" dijo Robert Durst, sin darse cuenta que el micrófono estaba encendido.


Una serie de la televisión estadounidense puede haber ayudado a resolver un caso de asesinato que mantuvo en vilo a las autoridades durante tres décadas. En el último episodio de
, un micrófono abierto grabó a Robert Durst diciéndose a sí mismo: “
”.
“Todos” se refiere a su primera esposa, Kathleen Durst, su amiga Susan Berman y un vecino, Morris Black. La confesión se producía fuera de cámara, poco después que los responsables de este documental le presentaran una prueba capaz de incriminarle en la segunda de las muertes, la de Berman, en 2000.
Cuando esa prueba apareció en el quinto capítulo de la serie, las autoridades de Los Ángeles anunciaron que reabrían la investigación que en su momento apuntó a Durst como principal sospechoso.
Este fin de semana, horas antes de que se emitiera el episodio final, fue detenido en un hotel de Nueva Orleans. La confesión le costó a Durst una extradición a Los Ángeles, California, donde fue acusado formalmente de asesinato en primer grado por la muerte de Berman.
La amiga de Durst fue hallada sin vida por un disparo en su vivienda de Beverly Hills después que la policía recibiera una carta anónima alertando de que había un cadáver en su casa. Una nota escrita por el acusado llevó a la policía de Los Ángeles a reabrir el caso. Durst se puede enfrentar ahora a la pena capital si es declarado culpable.




