Investigadores descubrieron en Argentina restos del dinosaurio más grande del mundo
El museo paleontológico difundió imágenes de un fémur de 2,40 metros, lo que hace calcular que el animal, tendría una altura de 20 metros y pesaría unas 77 toneladas.


Los investigadores del Museo Egidio Feruglio, situado en la localidad patagónica de Trelew (provincia de Chubut), presentaron restos del que consideran el mayor dinosaurio encontrado hasta ahora en el mundo.
El museo paleontológico difundió imágenes de un fémur de 2,40 metros, lo que hace calcular a los científicos que el animal, perteneciente a la especie herbívora de los saurópodos, mediria 40 metros desde la cabeza a la cola, tendría una altura de 20 metros y pesaría unas 77 toneladas, equivalente a 14 elefantes africanos.
Aunque los responsables del museo difundieron la noticia el viernes, el fémur fue sacado a la superficie hace tres meses. El primer aviso sobre la existencia del hueso lo dio el peón rural Aurelio Hernández hace seis años. Hernández lo encontró en una finca situada a 260 kilómetros de Trelew, de 100.000 habitantes. Se lo comunicó a los propietarios del terreno y nunca fue consciente de la relevancia de su hallazgo porque murió hace dos años, cuando los científicos comenzaban a visitar la zona.
Finalmente, a principios de 2013 se inició la excavación. Ahora se dispone de casi todos los huesos del dinosaurio, excepto del cráneo. Y los científicos del museo calculan que hay otros 200 huesos pertenecientes a siete ejemplares.
Gabriel Casal, paleontólogo de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, explicó en una radio local: “Es un saurópodo, que son los dinosaurios de cuellos largos, cabeza pequeña y cuerpo voluminoso, cuadrúpedos. Lo que no es frecuente encontrar es este gigantesco tamaño. Cada hallazgo que se produce, que aporta al entendimiento de estos vertebrados más grandes que habitaron el planeta en toda la historia geológica, siempre es muy valioso”.
José Luis Carballido, uno de los científicos a cargo de la investigación, comentó al diario La Nación: “Cuando nos pusimos a excavar para descubrir el hueso que sabíamos que era un fémur, nos sorprendimos por el tamaño: es el más grande que se conoce de este animal. Pero nos quedamos más impactados aún a medida que íbamos clavando el pico y nos encontrábamos con distintos restos como costillas, cadera, cola completa, húmero completo, que nos dejan ver que eran animales grandes que comían y se movían en grupo”.




